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Autor: Canal Capital

  • La autoestima: el cimiento invisible que protege a niñas y niños

    La autoestima: el cimiento invisible que protege a niñas y niños

    Fortalecer la autoestima desde casa y desde la escuela se convierte en una herramienta clave para la prevención del abuso sexual infantil.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cómo fortalecer la autoestima infantil como herramienta de autoprotección

    La autoestima es una de las defensas más silenciosas, profundas y poderosas que tienen niñas y niños frente al abuso sexual infantil. Cuando un niño se sabe valioso, capaz y digno de respeto, lleva dentro de sí una fuerza que lo acompaña dondequiera que vaya. Una fuerza que lo ayuda a poner límites, a decir “NO” cuando algo lo incomoda y a pedir ayuda sin miedo ni vergüenza.

    El estudio “Incidence of Self-esteem among Children Exposed to Sexual Abuse in Kenya” (Mutavi, 2018), realizado con niñas y niños sobrevivientes de abuso sexual, encontró que cerca del 75 % presentaba niveles bajos de autoestima. Este hallazgo evidencia que la autovaloración influye directamente en la vulnerabilidad infantil. Por eso, fortalecer la autoestima no es un gesto emocional opcional, sino una medida concreta y necesaria de prevención.

    La autoestima no es solo un sentimiento; es una estructura que se construye ladrillo a ladrillo en los primeros años de vida. Está formada por tres pilares que se desarrollan en casa, en la escuela y en cada relación significativa. Estos pilares son:

    1. El autoconcepto, que les permite saber quiénes son y sentir que tienen un lugar en el mundo.
    2. La autoeficacia, que les muestra que son capaces de enfrentar desafíos.
    3. La autovaloración, que les recuerda que merecen respeto, cuidado y dignidad simplemente por existir.

    Pero estos pilares no se levantan solos. Son las experiencias cotidianas —miradas, palabras, gestos, silencios— las que construyen o erosionan la autoestima infantil. Un comentario despectivo puede pesar tanto como una caricia. A veces, una burla puede borrar diez elogios y una validación honesta puede cambiar el rumbo de una historia.

    Entre los cinco y los ocho años, niñas y niños atraviesan un periodo crucial en la construcción de su identidad. Empiezan a compararse, a reconocer sus logros, a entender sus límites. Es en esta etapa cuando necesitan más que nunca voces adultas que les recuerden: “Lo estás intentando”, “Tu valor no depende de evitar errores”, “Lo que sientes importa”.

    La autoestima se alimenta de acciones que parecen pequeñas, pero que dejan huella profunda. Cuando una docente escucha sin impaciencia a un niño que dice “creo que no soy bueno para esto”, le está devolviendo la posibilidad de creer en sí mismo. Cuando un padre reconoce su propia equivocación y pide disculpas, está enseñando que la dignidad no depende de ser perfecto. Cuando una madre felicita un esfuerzo en vez de un resultado, está fortaleciendo la capacidad de persistir.

    Las tres dimensiones de la autoestima se moldean en la convivencia diaria:

    El autoconcepto se construye cuando los adultos escuchan, observan y reconocen la voz de niñas y niños. La autoeficacia crece cuando se les permite intentar, equivocarse, volver a intentar. La autovaloración florece cuando sienten que su existencia tiene importancia aun cuando fallan, lloran o están frustrados.

    Un niño que se percibe como valioso es menos vulnerable a amenazas, chantajes o manipulaciones. Un niño que confía en su capacidad para resolver problemas es más difícil de aislar o controlar. Un niño que sabe que merece respeto reconocerá más rápido cuando alguien cruza un límite. Por eso la autoestima protege: porque produce claridad emocional y fortalece la voz interior que dice “esto no me gusta”, “esto no está bien”, “necesito ayuda”. Todo lo mencionado anteriormente, por supuesto no es de interés de los abusadores infantiles, por ese motivo buscan con cuidado cuáles son los perfiles que serán más fáciles de abordar, abusar y manipularlos para mantenerlos en silencio y perpetuar su delito.

    La autoestima no transforma a niñas y niños en invencibles, pero sí les da herramientas para cuidarse. Les enseña a no aceptar tratos humillantes, a identificar dinámicas peligrosas y a confiar en que siempre pueden acudir a un adulto de confianza. Les permite diferenciar el afecto sano del vínculo dañino. Les da palabras cuando la manipulación quiere dejarlos en silencio.

    Prácticas cotidianas que fortalecen la autoestima de manera concreta y promueven la autoprotección:

    1. Valide las emociones. “Se vale sentir tristeza”, “Se entiende que tengas miedo”, “Lo que sientes importa”.
    2. Reconozca el esfuerzo, no solo el resultado. Esto refuerza la idea de que el valor personal no depende del rendimiento.
    3. Permita que intenten cosas nuevas sin intervenir de inmediato. La autoeficacia crece cuando enfrentan retos que pueden resolver.
    4. Modele autocompasión y respeto hacia usted mismo. Los niños aprenden más del ejemplo que de cualquier consejo. Revise qué palabras usa cuando está frente al espejo.
    5. Fomente espacios de expresión personal. Hablar, preguntar, equivocarse y opinar construyen identidad.
    6. Refuerce la idea de que pedir ayuda no es signo de debilidad. Es una forma de autocuidado.
    7. Evite etiquetas que definan su identidad. Nada de “tú eres tímido”, “tú eres difícil”, “tú eres problemática”. Tampoco etiquetas positivas como “tú eres el mejor” o “tú eres invencible”. Las niñas y los niños no necesitan que su valor quede atrapado en una palabra: las etiquetas, incluso las bien intencionadas, pueden generar presión y limitar la forma en que se ven a sí mismos.

    Acompañar la construcción de la autoestima es una de las formas más profundas de proteger a niñas y niños. No se trata solo de que se sientan bien consigo mismos, sino de que sepan que su voz vale, que su cuerpo merece respeto, y que tienen derecho a poner límites. Una autoestima sólida es una armadura invisible que los acompañará toda la vida, les permitirá reconocer riesgos con mayor claridad y buscar ayuda cuando algo no se siente bien.

    Su presencia, su coherencia y su forma cotidiana de nombrar —o callar— las cosas dejan huellas que pueden fortalecer o debilitar esa armadura. Y así como usted enseña a sus hijos, hijas o estudiantes a valorarse, también necesita hacerlo consigo mismo: tratarse con respeto, reconocer sus errores sin castigarse, recordar que aprender es un proceso. Su ejemplo es uno de los caminos más poderosos de educación emocional.

    La autoestima se construye todos los días, con gestos sencillos y constantes. Es un cimiento que sostiene, una estructura que acompaña, una luz interna que ayuda a niñas y niños a elegir el camino que los mantiene a salvo. Las niñas y los niños que se saben valiosos se cuidan mejor. Y quienes se cuidan mejor, están más protegidos.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Las emociones: una brújula interna que protege a niñas y niños

    Las emociones: una brújula interna que protege a niñas y niños

    Enseñarles a reconocer lo que sienten en su cuerpo es una herramienta fundamental para la prevención del abuso sexual infantil.

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.


    Cómo enseñar a niñas y niños a reconocer sus emociones como parte de su autoprotección

    Las emociones suelen ser las primeras en llegar cuando algo nos pasa. No esperan a que pensemos ni a que entendamos; simplemente se manifiestan en el cuerpo como un aviso urgente: “Esto me gusta, esto no”. Estas señales internas funcionan como un sistema de alerta que permite acercarse a lo que les hace bien (y promueve su bienestar) y alejarse de lo que puede ponerlos en riesgo. Por eso, enseñarles a los niños y las niñas a escucharlas es una herramienta clave de prevención del abuso.

    Las emociones no solo aparecen, también orientan. Cada una cumple una tarea específica en nuestro bienestar: la alegría impulsa a conectar, el miedo advierte, la incomodidad detiene, la tristeza pide cuidado y la rabia ayuda a poner límites. Aunque algunas se sientan más agradables que otras, todas tienen un propósito y funcionan como mensajes que el cuerpo envía para ayudarnos a actuar de manera segura. En el programa de prevención de abuso sexual infantil de la Fundación Tita de Visita, se le explica tanto a los a adultos cuidadores, en las formaciones, como a las niñas y niños, en las obras de títeres y los talleres de arte, que todas las emociones son necesarias, están diseñadas para acompañarnos durante toda la vida para ayudarnos a sobrevivir.

    Por lo anterior, es fundamental no reprimir las emociones, ni las agradables ni las desagradables, todas hacen parte de la naturaleza humana y son importantes en diferentes momentos y procesos de la vida. Los adultos cuidadores deberían aprender a no reprimir sus emociones y asegurarse de no promover que otros las repriman, especialmente las niñas y los niños. Lo que podemos aprender y enseñar es a gestionarlas, es decir, a identificarlas en el cuerpo, a nombrarlas, a expresarlas adecuadamente y, en el mejor de los casos, a utilizarlas a nuestro favor.

    Durante los primeros años de vida, niñas y niños aprenden sobre emociones observando a los adultos que los acompañan. Si usted nombra lo que siente, explica cómo reacciona su cuerpo ante ciertas situaciones y habla con naturalidad de sus estados emocionales, les ofrece un mapa para comprender los propios. Frases sencillas como “mi cuerpo está tenso porque estoy preocupado” o “mi corazón está más ligero porque me siento tranquilo” les muestran que lo emocional también se aprende.

    Reconocer las emociones en el cuerpo es una habilidad clave. A esto se le llama interocepción: la capacidad de identificar señales internas como la respiración acelerada, la tensión muscular o el impulso de alejarse de algo o alguien. Una niña que dice “mi estómago se aprieta cuando él se acerca” ya está activando su sistema de alerta. Cuando niñas y niños reconocen estas señales, pueden distinguir entre comodidad e incomodidad, entre seguridad y riesgo. Esa diferencia puede protegerlos y, en una situación de riesgo de abuso sexual, puede cambiarles la vida.

    El sistema de alerta emocional funciona como una sirena interna que suena cuando algo no se siente bien. En situaciones de riesgo, esta alarma puede ser la herramienta que impulse a una niña o un niño a buscar ayuda, alejarse o decir “NO”. Por eso es fundamental enseñarles a confiar en estas señales, sin minimizar lo que sienten ni restar importancia a su intuición. Un cuerpo que se siente incómodo está enviando un mensaje crucial.

    Recomendaciones para fortalecer el reconocimiento de las emociones y el sistema de alerta como herramientas de autoprotección:

    1. Hable del cuerpo y las emociones con naturalidad.
      Comente lo que siente y cómo lo reconoce: “Mi pecho está apretado porque estoy preocupado”. Esto abre la puerta para que ellos también lo hagan.
    2. Ayude a poner nombre a las emociones.
      “Parece que estás triste”, “Eso que sentiste se llama incomodidad”. Nombrar es comprender.
    3. Valide lo que sienten sin juicio.
      Evite frases como “no es para tanto”. Mejor diga: “Entiendo que te incomodó, cuéntame más”.
    4. Explique para qué sirven las emociones.
      El miedo protege, la rabia pone límites, la tristeza invita al cuidado. Saber esto reduce la vergüenza y aumenta la comprensión.
    5. Enseñe a diferenciar comodidad e incomodidad.
      “¿Tu cuerpo se siente tranquilo o quiere alejarse?” Ayuda a identificar el sistema de alerta.
    6. Modele cómo se regula una emoción.
      “Necesito respirar profundo para calmarme”. El ejemplo es la lección más poderosa.

    Fortalecer la educación emocional de niñas y niños no es un lujo educativo, es una herramienta de protección que los acompañará toda la vida. La inteligencia emocional es una habilidad fundamental para su futuro: les permitirá relacionarse mejor, tomar decisiones más conscientes, poner límites, reconocer riesgos y buscar apoyo cuando lo necesiten. Pero este camino no es solo para la infancia.

    Como adultos, también necesitamos desarrollar nuestra propia inteligencia emocional —muchos no crecimos con estas herramientas— porque no solo mejora nuestro bienestar, sino que nuestro ejemplo es una de las formas más poderosas de enseñanza. Cuando los niños y niñas ven que un adulto reconoce lo que siente, pone nombre a sus emociones y se regula con respeto, comprenden que ellos también pueden hacerlo. Enseñarles a escuchar su mundo interior es darles un mapa para navegar el exterior, una brújula que podrán usar en la familia, en la escuela, en su adolescencia y en su vida adulta. Las emociones hablan; la prevención empieza por escucharlas.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger, puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Los adultos de confianza: fichas clave en la prevención de abuso

    Los adultos de confianza: fichas clave en la prevención de abuso

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Cuáles son las características de un adulto de confianza y cómo enseñarles a los niños a identificarlos

    El 90,1% de los abusadores sexuales de niños y niñas en Bogotá pertenece al círculo familiar de la víctima, según informe «¿Cómo va Bogotá en Violencia y Explotación Sexual Infantil?» presentado en el Concejo de Bogotá. La cifra es devastadora, no solo por su magnitud, sino por lo que revela: los adultos cercanos no necesariamente son adultos de confianza.

    Enseñar a niñas y niños a reconocer a un adulto de confianza es una de las herramientas más poderosas para su seguridad. Un adulto cercano —un familiar, un vecino, un docente, un conocido— no siempre resulta ser un adulto de confianza. Y esta distinción es crucial porque muchos padres y madres creen que basta con ser parte de la familia o un conocido para ser confiable, y esa confusión puede dejar a niñas y niños expuestos. La confianza no se hereda; se construye con acciones concretas.

    Un adulto de confianza es aquel que genera seguridad, escucha sin burla, respeta los límites y actúa cuando algo preocupa a un niño o una niña. No se comporta como un amigo complaciente ni ignora su rol de responsabilidad; reconoce que tiene poder y elige usarlo para proteger, nunca para confundir, presionar o manipular. También entiende que la cercanía no garantiza confiabilidad, y esto es importante recordarlo especialmente en el ámbito familiar: puede haber afecto, cariño o convivencia cotidiana, pero solo las acciones constantes definen si un adulto es realmente protector.

    Un ejemplo sencillo lo muestra con claridad:

    Una maestra escucha a un niño que le dice en voz baja “no me gusta cuando mi tío me abraza así” y actúa como una adulta de confianza: No minimiza, no duda de su palabra, no lo regaña por “exagerar”. En cambio, le agradece que lo haya contado, lo acompaña con calma y activa las rutas necesarias. Ese gesto construye confianza. Por el contrario, un adulto que responde “no sea exagerado”, “él solo está jugando”, “no diga bobadas” debilita el vínculo que los niños necesitan para sentirse seguros.

    Las características de un adulto de confianza no son abstractas ni lejanas. Son comportamientos cotidianos que niñas y niños pueden observar y que las personas adultas deben cultivar a lo largo del tiempo.

    El programa de formación para adultos protectores de la Fundación Tita de Visita utiliza cuatro metáforas que representan cuatro perfiles que deben desarrollar e integrar los adultos para ser protectores y de confianza:

    • Ser adulto antena: capta señales, se mantiene atento a cambios en el comportamiento, en la expresión emocional o en la forma de relacionarse.
    • Ser adulto puerto: ofrece refugio, vínculo seguro y una relación donde el niño o la niña sabe que será escuchado y respetado.
    • Ser adulto espejo: enseña con el ejemplo; modela límites, regula sus emociones y muestra formas sanas de relacionarse.
    • Ser adulto periodista: pregunta con cuidado, se informa, informa a otros y reporta cuando es necesario. No investiga, pero sí activa las rutas de prevención y protección.

    Estas cuatro figuras permiten de manera sencilla. que padres, madres y docentes comprendan que el vínculo no solo es confianza y que la confianza no es sólo afecto. Ser un adulto protector y de confianza es una práctica ética que se demuestra cada día. No se trata de ser perfectos, sino de estar presentes con coherencia.

    Algunas de las características más relevantes de los adultos de confianza son:

    • Respeta la autonomía sin ser permisivo.
    • Escucha de forma activa y sin burla; atiende tanto lo que el menor dice verbalmente como lo que el cuerpo expresa.
    • Valida las emociones sin minimizar (“se vale sentir miedo”, “entiendo que estés incómodo”).
    • Cuida la intimidad del niño o la niña sin invadir, pero permanece presente y disponible.
    • Cree en su palabra y, si tiene dudas, no lo interroga ni lo hace repetir lo ocurrido una y otra vez.
    • Pone límites claros y coherentes; enseña con el ejemplo.
    • No chantajea, no amenaza, no condiciona el cariño.
    • No pide guardar secretos.
    • Actúa ante señales de riesgo y busca ayuda profesional si es necesario.
    • Reconoce sus errores y pide disculpas, mostrando que la autoridad también se ejerce con humildad.

    La identificación de estos adultos no debe quedar al azar. Niñas y niños necesitan una red de apoyo, no una sola persona. Tener más de un adulto de confianza aumenta las posibilidades de protección: si uno no está disponible, no escucha o no actúa como se espera por cualquier motivo, pueden acudir a otro. Las niñas y los niños deberían construir, acompañados por sus cuidadores, una lista de tres personas a quienes acudir si sienten incomodidad, miedo o confusión. Este ejercicio se puede hacer en casa, en el aula o en un taller, y ayuda a fortalecer la red de seguridad.

    Educar a niñas y niños para que identifiquen a sus adultos de confianza no busca que desconfíen del mundo, sino que lo transiten con claridad. Que sepan diferenciar a quienes los cuidan de quienes podrían confundirlos. Que entiendan que si un adulto no escucha, minimiza o se burla, tienen derecho a acudir a otro. Y que la protección es un derecho, no un privilegio.

    Recomendaciones para enseñar a niñas y niños a identificar a sus adultos de confianza:

    1. Explique que un adulto cercano no necesariamente es un adulto de confianza.
    2. Converse sobre acciones concretas que evidencien confianza (escuchar, creer, actuar).
    3. Modele estas conductas en la vida cotidiana.
    4. Ayude al niño o la niña a elaborar una lista de tres adultos de confianza.
    5. Enseñe que si un adulto no escucha, pueden acudir a otro sin culpa y que siempre tienen el derecho a pedir ayuda.

    La prevención del abuso sexual infantil se construye en relaciones cotidianas que generan seguridad. Un adulto de confianza es una figura protectora, ética y coherente. No obstante, así como debe enseñarle a sus hijos e hijas a identificar sus adultos de confianza, tenga muy presente que usted debe hacer lo mismo, pues algunas de las situaciones de abuso sexual infantil se dan porque los padres y madres dejan a sus hijos al cuidado de agresores en potencia. Así que usted también haga su lista de adultos protectores y verifique que tienen las características necesarias para dejarlos al cuidado de sus hijos e hijas.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver este capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • La Vorágine vuelve a la pantalla de Canal Capital

    La Vorágine vuelve a la pantalla de Canal Capital

    La serie La Vorágine, adaptación contemporánea de la novela de José Eustasio Rivera, regresa a las pantallas de Canal Capital. Desde el próximo 23 de marzo se volverán a emitir los 8 capítulos de lunes a viernes, a las 9:30 p. m.

    Puede leer: José Lombana se adentra en La Vorágine, una serie que revive los paisajes y conflictos del alma colombiana

    Esta producción fue filmada en escenarios reales de la Orinoquía y la Amazonía y con un enfoque que destaca las violencias históricas presentes en el país. Esta versión audiovisual busca acercar la obra, publicada hace un siglo, a nuevas audiencias tanto dentro como fuera de Colombia. 

    Su narrativa propone una lectura actualizada de los conflictos sociales y ambientales que retrata el libro, manteniendo su vigencia frente a los desafíos del presente.

    Prográmese y no se pierda esta serie que le dará una nueva forma de acercarse a uno de los clásicos más importantes de la literatura colombiana, con una mirada actual que resalta su vigencia y capacidad de diálogo con el presente.

  • El derecho a decir NO: herramienta esencial de protección

    El derecho a decir NO: herramienta esencial de protección

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    El derecho a decir NO es una de las habilidades de autoprotección más importantes en la prevención del abuso sexual infantil. Enseñar a niñas y niños a usarlo con claridad y seguridad puede salvarlos de situaciones de riesgo.

    Cómo enseñar a niñas y niños a decir NO de manera segura y respetuosa

    Hay palabras que pueden cambiar el rumbo de una historia. Para muchos, una de esas palabras es un simple NO. Un NO dicho con valentía, con el cuerpo erguido y firmeza en la voz, puede marcar la diferencia cuando se trata de prevenir el abuso sexual infantil.

    Aceptar que los niños y las niñas tienen el derecho a decir NO no siempre es fácil para los adultos. Muchos crecimos creyendo que la obediencia era una virtud absoluta y que cuestionar instrucciones era una falta de respeto. Pero hoy sabemos algo distinto: cuando niñas y niños pueden decir no sin miedo ni culpa, se fortalecen su autonomía, su seguridad y su capacidad de pedir ayuda. Un niño que sabe decir no también puede identificar con mayor claridad cuándo algo no está bien.

    El derecho a decir NO no compite con la crianza ni resta autoridad; al contrario, la vuelve más sólida y confiable. Cuando un adulto permite que un niño exprese un límite en las situaciones adecuadas, no pierde control: está enseñándole a reconocer su propia dignidad y a confiar en su criterio. La infancia que puede poner límites desarrolla mejores habilidades de comunicación, se siente más segura para expresar lo que le pasa y comprende que el respeto funciona en doble vía.

    Este tipo de acompañamiento no debilita la disciplina; la hace más inteligente. Un niño que sabe que su voz es escuchada es más receptivo a las normas, menos impulsivo y más capaz de pedir ayuda cuando lo necesita. Y este equilibrio es esencial para la prevención del abuso. Obedecer ciegamente no es un valor: es una vulnerabilidad. Aprender a decir NO cuando algo incomoda es una herramienta poderosa de protección. Y cuando los adultos respetan ese límite en los momentos adecuados, enseñan un mensaje fundamental: tu bienestar es más importante que la obediencia automática.

    No todos los NO funcionan igual. Hay momentos en los que el límite debe ser respetado sin discusión: si un niño no quiere un abrazo, no quiere jugar a algo que le incomoda o no desea guardar un secreto, ese NO es una señal de autocuidado y debe validarse. En cambio, existen otros NO que no pueden ser aceptados y necesitan ser redirigidos, ojalá con cuidado y explicación. Un ejemplo claro es cuando está en juego la seguridad: un niño puede decir “no quiero mirar a ambos lados antes de cruzar la calle”, en ese momento el deber del adulto es protegerlo y explicarle al menor que ese NO es inaceptable porque pone en riesgo la seguridad.

    Lo mismo ocurre con ciertas normas de convivencia. Por ejemplo, si una madre le pide a su hija que baje los pies de la mesa del comedor y la niña contesta “NO”, esa respuesta es un intento válido de poner límites, sin embargo, no es adecuado para ese contexto, así que el límite del adulto debe predominar y debe exigirle bajar los pies de la mesa, idealmente explicándole la razón, no obstante no será negociable. La clave está en diferenciar cuándo estamos cuidando su bienestar y cuándo pedimos obediencia solo por costumbre.

    Una estrategia muy poderosa para ayudar a que las niñas y niños entiendan y acepten los NO que son no negociables es explicarles el por qué de esa norma o límite, de esta manera promovemos su pensamiento crítico y les enseñamos a respetar las reglas no a través de la imposición sino gracias a la comprensión. Y, si hay una regla que usted promueve pero en realidad no la encuentra del todo lógica más allá que la costumbre de la regla per se, vale la pena darse la pela y reflexionar la exigencia de esa norma. Justamente en ejercicios como estos es que modelamos cómo debe utilizarse el pensamiento crítico.

    Educar para que niñas y niños puedan decir NO es también educar para que respeten el NO de los demás. La empatía se vuelve práctica cuando detienen un juego porque alguien lo pide, cuando no insisten en un abrazo o cuando escuchan a quienes ponen un límite. Esta doble vía es esencial para construir relaciones más seguras y respetuosas.

    Recomendaciones para fortalecer el derecho a decir NO como herramienta de autoprotección:

    • Dé valor al NO cuando sea un límite legítimo. Cuando un niño expresa “prefiero no hacerlo”, escúchelo con atención y valide su derecho a sentirse seguro.
    • Modele cómo se ponen límites. Los adultos también pueden decir “no quiero un abrazo ahora” o “prefiero no jugar en este momento”. El ejemplo es una lección poderosa.
    • Explique cuándo un NO no puede aplicarse.
      Si se trata de seguridad o convivencia, acompáñelo con claridad y calma: “Sé que no quieres, pero debo ayudarte porque es peligroso. Luego hablamos de lo que sentiste”.
    • Invite a buscar ayuda después de decir NO.
      Recuérdeles siempre que después pueden acudir a un adulto de confianza para sentirse acompañados y protegidos.

    Fortalecer el derecho a decir NO es una forma concreta de proteger a la infancia. No implica desconfianza, sino cultivar seguridad interior. No promueve rebeldía, sino respeto propio y ajeno. No genera miedo, sino claridad. Cuando niñas y niños saben que su voz tiene peso, también saben que pueden pedir ayuda cuando la necesitan. Esa certeza es uno de los pilares más sólidos de la prevención del abuso sexual infantil.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger, puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: Línea 141, atencionalciudadano@icbf.gov.co
    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver el segundo capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Descubrir que su cuerpo es suyo: la base de la prevención del abuso

    Descubrir que su cuerpo es suyo: la base de la prevención del abuso

    Escrito por: Eduardo Ordóñez, cofundador de la Fundación Tita de Visita y asesor pedagógico de Un río de preguntas.

    Enseñar a niñas y niños que su cuerpo les pertenece y que pueden proteger sus límites fortalece su seguridad, su confianza y su capacidad de pedir ayuda cuando la necesitan.

    Cada niña y cada niño habita un territorio único: su cuerpo. Un territorio que tiene fronteras, señales, puertas que se abren con permiso y espacios que solo les pertenecen a ellos. Cuando descubren que pueden decidir quién entra y cómo, empiezan a desarrollar una herramienta fundamental para su protección. Acompañar ese descubrimiento no exige discursos complejos; exige presencia, escucha y el gesto sencillo de mostrar que ese territorio merece respeto.

    Comprender que el cuerpo es un territorio propio es una de las bases más fuertes para la prevención del abuso sexual infantil. No porque niñas y niños deban vivir desconfiando, sino porque necesitan crecer con la tranquilidad de saber que tienen un límite, una voz y un derecho: el derecho a sentirse seguros. En la publicación «Por una justicia a la altura de la infancia» (Save the Children, 2023), alrededor del 80% de los casos de violencia sexual infantil son cometidos por personas conocidas por la víctima, lo que refuerza la importancia de enseñar estas herramientas desde la confianza y no desde el miedo.

    En el aula, en el parque o en la casa, esta comprensión empieza a tomar forma de maneras muy simples. Entre los cinco y los ocho años, niñas y niños descubren qué cosas son privadas, reconocen qué contacto les gusta y cuál no, y afinan esa sensibilidad silenciosa que les dice “esto se siente bien” o “esto no se siente bien”. Cuando una persona adulta les explica con calma que hay partes del cuerpo que nadie puede tocar sin permiso, o que hay momentos específicos en los que un adulto de confianza puede ayudarles (como en el baño o en una consulta médica), les está entregando una brújula para orientarse en situaciones que podrían confundirlos.

    La autonomía corporal no se enseña con discursos solemnes, sino con gestos que niñas y niños pueden sentir: cuando alguien pregunta antes de tocarlos, cuando un adulto no se molesta ante un “no quiero saludar de esa manera”, cuando se respeta su espacio, su ritmo, su voz. Estos actos cotidianos les dicen sin palabras: “tu cuerpo importa, tu incomodidad importa, tú importas”.


    A veces, las familias y docentes sienten temor de fomentar esta autonomía por miedo a que niñas y niños rechacen normas o interacciones afectivas. Pero ocurre lo contrario. Un niño que entiende sus propios límites aprende a respetar los de los demás. Una niña que reconoce cuándo algo no se siente bien será también más cuidadosa con quienes la rodean. La autonomía corporal no rompe vínculos: los vuelve más sanos.

    Además, es importante recordar que criar y acompañar no siempre es sencillo. Las rutinas, los afanes y las expectativas pueden hacernos pasar por alto señales pequeñas. No se trata de hacerlo perfecto, sino de estar lo suficientemente presentes para mostrarles que lo que sienten es válido y que pueden pedir ayuda sin miedo ni vergüenza.

    Recomendaciones para integrar la protección del cuerpo de manera natural y progresiva:

    1. Pida permiso antes de establecer contacto físico.
      No importa si es un abrazo, una caricia o un gesto cotidiano como ayudar a vestirse. Pedir permiso es enseñar respeto.
    2. Ofrezca alternativas para saludar.
      Permita que niñas y niños elijan cómo quieren saludar: abrazo, apretón de manos, puñito o un saludo a distancia. El acto de saludar es importante; la forma puede ser elegida con libertad.
    3. Reconozca su incomodidad sin minimizarla.
      Cuando note retraimiento o molestia, diga con calma: “parece que no te sentiste cómodo; gracias por mostrarlo”. Nombrar lo que sienten les ayuda a entenderse.
    4. Hable del cuerpo sin misterio ni miedo.
      Las conversaciones abiertas reducen el tabú y aumentan la confianza. Hablar de intimidad es un acto de cuidado.
    5. Valide sus decisiones sobre su cuerpo.
      Elegir su peinado, decidir dónde sentarse o preferir una prenda puede parecer menor, pero construye identidad y seguridad emocional.
    6. Enseñe que los límites también se cuidan hacia afuera.
      Cada persona tiene su propio cuerpo, su territorio personal, se debe aprender a cuidar la propia corporalidad y también la ajena. Esta comprensión fortalece la convivencia, la empatía y el respeto mutuo.

    La ética del cuidado nos recuerda que acompañar no es vigilar; es estar presentes, escuchar, sostener, permitir que niñas y niños crezcan con la convicción de que su voz tiene un lugar. Cuando descubren que su cuerpo es valioso y que merece respeto, no solo se protegen mejor: también se vuelven más capaces de cuidar el mundo que los rodea.

    Prevenir el abuso sexual infantil no es vivir a la defensiva. Es cultivar un ambiente donde niñas y niños crezcan con seguridad, claridad y libertad. Donde puedan confiar en los adultos que los acompañan. Donde la intuición se escucha, la incomodidad se respeta y la autonomía florece sin miedo.

    Recuerde, hablar de prevención del abuso sexual infantil es una tarea profundamente valiosa. No solo ayuda a reducir el sufrimiento de niñas y niños en el presente, sino que también aporta a la construcción de un futuro con adultos más libres, seguros y capaces de liderar una sociedad más justa y sana. Lo más importante es actuar: Escuchar, creer, reportar y proteger, puede salvar una vida.

    En caso de sospechar una situación de presunto abuso sexual infantil, no dude en reportar:

    • Línea de Emergencias de Colombia: Línea 123
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá: Línea 106

    Le invitamos a ver el primer capítulo de Un Río de Preguntas, en el que abordamos el tema:

  • Canal Capital abre convocatoria pública para producción de contenidos

    Canal Capital abre convocatoria pública para producción de contenidos

    Canal Capital, invita al sector audiovisual a revisar las CONDICIONES PARA PRESENTAR OFERTA CP-004-2026 para contratar el diseño y producción de 3 proyectos de Canal Capital y Eureka para la vigencia 2026. 

    Esta convocatoria cuenta con un presupuesto oficial de 2.442 millones de pesos para la realización de 3 tres producciones: una serie de ficción, una de no ficción con componente de IA y una serie infantil de ficción animada. En total, se contemplan 32 capítulos de duración variable que suman 534 minutos, orientados a diversas audiencias y diseñados para profundizar en los intereses temáticos y formales del canal.

    • BOGOTÁ DE MEMORIA: Serie de no ficción de trece (13) capítulos de veinticuatro (24) minutos cada uno. Diseñada para el consumo compartido, que invite a la conversación entre padres, hijos y abuelos, mediante un formato de entretenimiento innovador que utilice la Inteligencia Artificial Generativa como una «máquina del tiempo» emocional que permita conectar a las audiencias con la memoria colectiva y afectiva de Bogotá, creando un puente entre generaciones para redescubrir, resignificar y apropiarse de la historia viva de la ciudad, mostrando la transformación de sus habitantes, lugares, eventos significativos y oficios.
    • RELATOS CAPITALES: Serie de ficción de seis (6) capítulos de veinticuatro (24) minutos cada uno. Diseñada para jóvenes y adultos como una antología de historias asombrosas, que pueden o no estar inspiradas en eventos reales que han ocurrido en Bogotá. Narraciones que exploran relaciones afectivas y de amistad, aventuras, deseos, situaciones cómicas, relaciones fortuitas, encuentros casuales, tensiones, conflictos y malentendidos de los habitantes de esta ciudad cosmopolita, que muestran cómo es vivir plenamente en la capital de un país tan complejo y diverso como Colombia. Relatos llenos de significado que a la vez, revelan diversas facetas de esta ciudad; bien sea porque invitan a la reflexión, son divertidas, conmovedoras o inspiradoras. 
    • VIAJERO CON BOINA: Serie de ficción animada de trece (13) capítulos de seis (6) minutos cada uno. Diseñada para ofrecer a la audiencia infantil una ficción animada de entretenimiento que explore las distintas formas de ser niño o niña en la Bogotá actual, estableciendo un contraste con la perspectiva histórica de la ciudad en los años cincuenta. A través de esta comparación, se busca que los niños observen su presente desde un nuevo punto de vista, fortalezcan su capacidad de asombro al reconocer los cambios y transformaciones de su entorno, e identifiquen tanto los privilegios y ventajas de la actualidad como los desafíos propios de su época, promoviendo además un diálogo intergeneracional que incentive el intercambio de relatos y experiencias entre niños, padres y abuelos para reconocer similitudes y continuidades en la vivencia de la infancia a lo largo del tiempo.

    convocatoria canal capital 2026 2

    Se recibirán preguntas hasta las 5:30 p.m. del miércoles 25 de marzo únicamente a través de la plataforma SECOP II.

    Las respuestas a las observaciones y preguntas se publicarán el Lunes 30 de marzo.

    Los proponentes podrán enviar sus ofertas hasta las 2:00 p.m. del lunes 13 de abril. 

    Nota: las fechas antes indicadas podrán ser modificadas por el Canal mediante adenda, por lo que se recomienda monitorear de manera constante el proceso en Secop II y revisar los documentos que se generan con ocasión de este.

    Se recuerda a los interesados que el único espacio de recepción de ofertas es la plataforma SECOP II, a través del siguiente enlace: 

    convocatoria canal capital 2026 2

    RECOMENDACIONES

    Descargue y diligencie los anexos particulares de este proceso, no use anexos o formatos de años anteriores.

    Antes de cargar su oferta utilice el anexo 20 – LISTA DE CHEQUEO, para verificar que tiene completa la documentación requerida para presentar su oferta.

    Asegúrese de presentar su oferta en el lote correcto, son 3 lotes, uno para cada proyecto.

    Envíe la propuesta desde el usuario de la persona jurídica que presenta la propuesta. En el caso de Proponentes Plurales, envíe la propuesta desde el usuario del Proponente Plural, no desde el usuario de alguno de los integrantes de dicho proponente.

    Al momento de diligenciar el valor de su oferta en SECOP II asegúrese de que el valor sea idéntico al del presupuesto que ha proyectado.

    Asegúrese de que su oferta económica no supere el presupuesto oficial estimado, incluido el IVA y demás costos e impuestos a que haya lugar. 

    Revise que el formato de presupuesto esté completo y que todas las casillas que haya diligenciado sumen y verifique que estén bien las fórmulas. El equipo del canal verificará los presupuestos y si hay algún error que afecte el presupuesto superando el presupuesto oficial la oferta será rechazada.

    No cargue su propuesta a última hora. Se recomienda hacer el cargue de la oferta con suficiente anticipación para evitar fallos de último momento en la conexión o en la misma plataforma. Una vez se cumpla la fecha y hora de cierre, la plataforma no le permitirá continuar diligenciando el formulario y no podrá cargar su oferta.

    Esté atento a las adendas. Si ha presentado su oferta en la plataforma SECOP II, y posterior a ello, CAPITAL publica una adenda que modifica las condiciones para presentar oferta, debe retirar la oferta presentada y presentar una nueva oferta. Si el interesado no presenta su oferta de acuerdo a este procedimiento establecido en la Guía para presentar Ofertas en el SECOP II se entiende que no presenta oferta en estricto sentido.

    Consulte las guías de colombia compra eficiente si tiene inquietudes con el uso de la plataforma.

    APRENDER A GESTIONAR LA PLATAFORMA SECOP II 

    La plataforma SECOP II es el único espacio de radicación de las ofertas, no olvide que todas las personas interesadas en  participar en la convocatoria  deben estar registradas en la plataforma Secop II para poder presentar  su oferta (documentos jurídicos, financieros, creativos y operativos). Si requiere conocer el uso de la plataforma puede consultar el sitio oficial en el siguiente enlace:

    GUÍA PARA PROVEEDORES

    Consulta cómo usar SECOP II

    Revisa la guía oficial para proveedores y conoce el paso a paso para participar en la plataforma.

    Ver guía de SECOP II
  • Club Liebres: un parche que te lleva a conocer el Páramo de Sumapaz

    Club Liebres: un parche que te lleva a conocer el Páramo de Sumapaz

     

    El Páramo de Sumapaz es uno de los pulmones de Bogotá. Con sus 333.420 hectáreas es uno de los más grandes del mundo, es el hogar de distintas especies de fauna y flora y es el que, por su riqueza hídrica, provee agua a alrededor del 30% de la población colombiana.

    También es uno de los lugares con los paisajes más lindos que hay en Bogotá, así que es un plan que deberías hacer aunque sea una vez en la vida. De hecho, te vamos a contar sobre un parche con el que vas a poder recorrer este sitio con unos guías que conocen muy bien este lugar. 

    🌿Lee también: Los cerros orientales de Bogotá: lugares para visitar en familia

    Un nuevo parche de senderismo

    Se trata de Club Liebres, un grupo de niños y niñas que aman la naturaleza, el senderismo y el poder compartir con la gente lo increíble que es el páramo, el lugar que han explorado y en el que han podido conectar con la naturaleza desde su infancia. 

    Estos chicos senderistas conocen a la perfección las rutas de este increíble ecosistema, además son unos duros identificando algunas de las especies más emblemáticas del páramo. Eso sí, siempre teniendo como base la importancia de proteger este valioso espacio natural, que no solo es un lugar para la aventura, sino un espacio que necesita ser preservado para las futuras generaciones.

    Siguiendo pistas y resolviendo acertijos naturales, aprenden sobre la biodiversidad, el papel clave del páramo en el suministro de agua en Bogotá y los desafíos que enfrenta por el cambio climático. 

    Al final, nuestros aventureros nos entregan una gran lección: la naturaleza es una joya que debemos proteger. ¡Un capítulo lleno de emoción, aprendizaje y conexión con el planeta!

    Un ecosistema único

    El Sumapaz alberga una biodiversidad asombrosa, ya sea desde el emblemático oso de anteojos hasta cientos de especies de frailejones, plantas que crecen apenas un centímetro al año y funcionan como esponjas naturales de agua.

    Estos son algunos chicos y chicas que hacen parte de este parche de senderistas del Páramo de Sumapaz y son protagonistas de este episodio. 

    Martín Lancheros: un gran guía 

    Nació y se crió en Usme. Es un verdadero experto del Páramo de Sumapaz, un gran caminante y guía para los colegios que visitan el páramo. Su energía, alegría y entusiasmo por la naturaleza lo convierten en un compañero de caminatas ideal.

    🌿También te puede interesar: Vecinos ocultos: los animales silvestres de Bogotá

    María Antonia Hoyos Rojas: una exploradora curiosa 

    Tiene 9 años y es una niña curiosa y aventurera que ha encontrado en el senderismo un espacio para sentirse libre. Desde que comenzó a practicar esta actividad descubrió su conexión con la naturaleza, la cual ha  crecido cada vez más.

    María Alejandra Grajales García: fuerza y perseverancia

    A sus 8 años, ha demostrado una valentía y determinación admirables. Aunque en ocasiones las caminatas le causan dolor en su cuerpo, su perseverancia la ha llevado siempre a seguir y dar lo mejor de ella. El senderismo ha sido una forma de superar sus límites.

    Santiago Acosta Ardil: curiosidad y energía en cada paso 

    Es un niño de 7 años lleno de energía, no solo disfruta de los deportes como taekwondo, natación y fútbol, sino que también ha descubierto su pasión por el senderismo. Siente una profunda conexión con la naturaleza en cada caminata y explorar el mundo natural le parece igual de fascinante que cualquier otro deporte. 

    Ángel Esteban Forero: un amor desde los 2 años

    Comenzó a hacer senderismo desde los 2 años, y hoy, a sus 11 años, su amor por esta actividad ha crecido de manera inigualable. Desde su primera caminata ha explorado muchos rincones del Páramo de Sumapaz, quedando fascinado por su belleza y biodiversidad. 

    🌿 Sigue leyendo: Conoce la programación infantil y familiar del Festival Centro 2026

    Ana María Villamil: perseverancia en cada paso 

    Tiene 12 años y lleva 6 haciendo caminatas. Ha demostrado ser una joven fuerte, perseverante y dispuesta a aprender en cada paso. Su amor por la naturaleza la impulsa a seguir explorando y compartiendo su pasión con los demás.

    Jerónimo Villamil: apasionado por la naturaleza y los paisajes 

    A sus 9 años ha vivido emocionantes aventuras en la naturaleza. Uno de los momentos más memorables de su vida fue cuando se sumergió en una cascada durante una de sus excursiones. Aunque no recuerda el nombre exacto del lugar, ese día quedará grabado en su memoria como una de las experiencias más emocionantes de su vida.

    María José López: aventurera y preparada para cada reto 

    Es una niña curiosa que ha disfrutado enormemente de su experiencia en el Club Liebres. A sus 7 años, es una dura en cuanto a preparación se refiere, siempre tiene claro y lleva consigo lo que en una caminata no puede faltar. 

    En este capítulo de Distrito eureka puedes descubrir este parche aventurero quienes, junto a Isa y Alejo, tienen la misión de descubrir los secretos de este ecosistema, desde los imponentes frailejones hasta los animales que lo habitan. 

    Si quieres conocer más sobre esta u otras curiosidades sobre Bogotá no dudes en seguir a @eurekatucanal en redes sociales y conoce más historias de nuestra biodiversidad.

    Foto: Alcaldía de Bogotá

  • ‘Amor bajo la luz de la luna’, un romance histórico que llega desde Corea del Sur a la pantalla de Canal Capital

    ‘Amor bajo la luz de la luna’, un romance histórico que llega desde Corea del Sur a la pantalla de Canal Capital

    Desde el 14 de marzo, los amantes del drama coreano podrán disfrutar del estreno de ‘Amor bajo la luz de la luna’, una serie histórica romántica que se transmitirá sábados y domingos, a las 8:00 p.m.

    Ambientada en la dinastía Joseon, la historia sigue el inesperado vínculo entre el príncipe heredero Lee Yeong y Hong Ra-on, una joven que se infiltra en el palacio disfrazada de eunuco. Entre intrigas, rivalidades políticas y secretos bien guardados, surge un romance que desafía las tradiciones y el destino.

    Puedes leer: El legado de quienes cultivan nuestra comida en Pura Plaza

    La serie destaca por su combinación de romance, humor y tensión política, pero también por su despliegue visual. Vestuarios de época, escenarios cuidadosamente recreados y una estética que transporta al espectador al corazón de Corea del Sur.  

    La química entre los protagonistas, Lee Yeong y Hong Ra-on, se convierte en el hilo conductor de la trama, mostrando un amor que florece pese a las obligaciones y los conflictos que rodean a la corona.

    ‘Amor bajo la luz de la luna’ también introduce personajes como Kim Yoon-sung, noble rival romántico, y la facción política liderada por Kim Heon, quienes añaden tensión y complejidad a la narrativa. La serie celebra valores como la lealtad, la resiliencia y la capacidad de luchar por el amor incluso frente a los desafíos más difíciles.

    Con su estreno, la producción quiere conquistar tanto a seguidores del K-drama como a nuevos públicos, ofreciendo una historia apasionante que combina emociones, estrategia y belleza visual.  

    Podrá disfrutar de ‘Amor bajo la luz de la luna’ por la señal de Canal Capital, disponible en Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y TIGO 105.

  • ¿Por qué está lloviendo todas las tardes en Bogotá?

    ¿Por qué está lloviendo todas las tardes en Bogotá?

    Para muchos bogotanos, el clima de la ciudad puede sentirse impredecible: mañanas tranquilas que, con el paso de las horas, terminan en lluvias durante la tarde. Este patrón climático no es casual: tiene causas bien definidas, respaldadas por observaciones y pronósticos de entidades como el IDEAM, el IDIGER entre otros que analizan el clima en Colombia.

    1. La temperatura de Bogotá favorece las lluvias por la tarde

    Según explica el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) en Bogotá, las mañanas suelen comenzar con un ambiente frío, con temperaturas cercanas a los 10°C. Sin embargo, a medida que avanza el día y el sol alcanza su punto más alto, la temperatura puede aumentar hasta los 19°C o 20°C hacia el mediodía, lo que cambia las condiciones atmosféricas en la ciudad.

    Este aumento de temperatura provoca la evaporación de la humedad acumulada en diferentes superficies, como los suelos húmedos, la vegetación, los humedales, los cuerpos de agua y las zonas que permanecen mojadas por las lluvias del día anterior; al ascender a la atmósfera, si encuentra las condiciones adecuadas, comienza la formación de nubes de lluvia que suelen desarrollarse entre el inicio y la mitad de la tarde.

    Este proceso, conocido como calentamiento diurno, explica por qué en la capital las precipitaciones suelen concentrarse en las horas de la tarde, lo que genera un patrón característico: mañanas relativamente secas seguidas de mayor probabilidad de lluvias hacia la tarde y la noche.

    De hecho, pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) indican que, tras mañanas secas o con algunos periodos de sol, es probable que en las tardes se registren lluvias ligeras a moderadas en la ciudad, un comportamiento que coincide con las condiciones típicas del clima bogotano, marcado por temperaturas frescas, alta humedad y una nubosidad frecuente que favorece las precipitaciones durante la segunda mitad del día.

    «Históricamente, los eventos de lluvia más intensos en Bogotá se han registrado entre el mediodía y las 4:00 p.m., especialmente durante las temporadas lluviosas», señala el IDIGER.

    Te interesa: Anatomía del clima bogotano: cómo se construye un cielo impredecible

    2. Un clima con lluvias frecuentes durante gran parte del año

    En Bogotá no existen estaciones tan marcadas como en los climas templados, pero sí se presenta una temporada húmeda prolongada. En la región andina, incluida la capital, las lluvias son frecuentes durante gran parte del año, especialmente entre marzo y noviembre, cuando se registran varios picos de precipitaciones.

    Esto explica por qué, incluso cuando no es una lluvia intensa constante, los aguaceros vespertinos ocurren muy seguido.

    cerro de Bogotá

    3. Fenómenos climáticos globales están intensificando las precipitaciones

    Los reportes oficiales y análisis meteorológicos han señalado que fenómenos como La Niña —una fase fría del océano Pacífico— han influido en un aumento de las lluvias en varias regiones del país, incluida la capital.  

    Aunque Colombia y Bogotá no están en el centro de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), sí reciben humedad transportada por los vientos alisios desde zonas tropicales que favorece la formación de nubes y lluvias convectivas.  

    Por otro lado, de acuerdo con la explicación del IDIGER, los vientos también influyen en la formación de nubes, pues si son fuertes dispersan la humedad y dificultan la nubosidad, por lo que tendremos cielos capitalinos despejados.

    Por el contrario, si los vientos son débiles la humedad se acumula y favorece el desarrollo de nubes de tormenta, por eso aunque en la mañana todo apunte a que será un día soleado, al llegar el final del día el clima puede cambiar y sorprenderte.

    Lee también: ¿Por qué hace tanto frío en Bogotá estos días?

    4. La influencia de la ubicación de Bogotá en las lluvias

    Según el IDIGER, la dinámica de las lluvias en Bogotá también está influenciada por su ubicación geográfica, donde inciden elementos como la presencia de los Cerros Orientales, la llegada de humedad proveniente de los Llanos Orientales y las corrientes atmosféricas que llegan desde el Pacífico, el Valle del Magdalena y la Amazonía inciden en la formación de nubes y precipitaciones.

    A esto se suman los humedales, las zonas verdes y las llamadas ‘islas de calor’ urbanas, generadas por la concentración de edificaciones y superficies pavimentadas. La combinación de estos factores hace que las lluvias en la ciudad no siempre se presenten de manera uniforme, por lo que cada localidad puede experimentar precipitaciones con comportamientos distintos e incluso muy localizados. 

    5. Granizadas, tormentas eléctricas y vientos fuertes: otros fenómenos del clima en Bogotá

    De acuerdo con análisis climáticos elaborados con datos de estaciones del IDIGER, el IDEAM y la Secretaría de Ambiente, la actividad eléctrica en Bogotá presenta ciertos momentos de mayor intensidad a lo largo del año.

    Los registros indican que meses como abril y octubre suelen concentrar más episodios de tormentas eléctricas, mientras que en el periodo comprendido entre el mediodía y las 4:00 de la tarde es cuando se reporta la mayor cantidad de descargas.

    En particular, octubre destaca por registrar algunos de los niveles más altos de densidad de rayos en la ciudad. Sin embargo, estos comportamientos pueden variar debido a la influencia de sistemas atmosféricos regionales que alteran las condiciones del clima.

    Durante las tardes también es posible que se registren fenómenos como vendavales, fuertes ráfagas de viento e incluso granizadas, las cuales ocurren cuando las nubes de tormenta se desarrollan con rapidez, concentrando gran cantidad de agua en su interior.

    Bajo esas condiciones, las precipitaciones pueden volverse intensas en pocos minutos y estar acompañadas de granizo y vientos fuertes que, en ocasiones, pueden desprender tejas, tumbar ramas de árboles o generar dificultades en la movilidad, por lo que es primordial la prevención.

    Si quieres actualizaciones diarias del pronóstico del tiempo, puedes consultar directamente la página o redes del IDEAM, así como acceder al Sistema de Alerta de Bogotá (SAB), donde verás con detalle en cuales zonas llueve en la ciudad.