Con 17 ingredientes, la ensalada de frutas de doña Mercedes en la Plaza El Restrepo se ha posicionado como una de las más apetecibles de la capital colombiana.
«Toda la vida han sido especiales porque tenemos una tradición muy vieja, de casi 60 años, lo que tiene la plaza», comentó Esperanza, la hija de doña Mercedes.
Algunos de los ingredientes de esta famosa ensalada de frutas son: banano, melón, manzana, mango, ciruela, kiwi, pitaya, uva, fresa, miel de abeja, dulce de mora, crema de leche, queso y helado. Sin embargo, el toque secreto, según Esperanza, es la jalea de guayaba que se vierte sobre las demás frutas para otorgarle un singular sabor.
En la localidad de Suba se encuentra uno de los legados más significativos de nuestro antepasados muiscas, el parque ecológico Mirador de los Nevados.
Este increíble e histórico lugar tiene una extensión de 6.2 hectáreas en las cuales, en días despejados, se puede apreciar el Nevado del Ruiz, ubicado en el departamento del Tolima.
Hacia la década de los 50, Bogotá se empezó a expandirse, razón por la cual fue necesaria la extracción de piedras, arena y carbón. A través de dinamita destruyeron esta montaña y todo el ecosistema que había en ella para convertirla en una cantera.
Se dice que hace muchos años esta montaña era un recinto para la adoración y un lugar de siembra de plantas para los muiscas. Además se cree existió un cementerio indígena, ya que se encontraron varios restos humanos durante las excavaciones realizadas para recuperar el valor de este lugar.
En 1997 la Alcaldía de Bogotá ordenó el cierre de la cantera a través de un decreto con el cual se pretendía una reconstrucción y recuperación, con el fin de convertirla en lo que hoy conocemos como el Mirador de los Nevados.
Durante la visita que realizan los turistas, estos se pueden encontrar con el origen de la humanidad según los muiscas. Este parque sin duda alguna es una vista a la historia de nuestros indígenas, un homenaje a la cultura muisca y a la importancia que tienen ellos para la historia de la humanidad.
Colombia es uno de los centros gastronómicos más importantes del mundo. La riqueza de la tierra colombiana permite que diferentes productos agrícolas surjan y sean apetecidos por varios países en el mundo.
La papa es uno de los productos agrícolas que más se produce en la tierra colombiana y que a diario acompaña la mesa de los colombianos.
Corabastos, la central mayorista más grande del país, recibe a diario cerca de 14.000 toneladas de alimentos, de las cuales 1.300 toneladas son de papa.
Existen varios tipos de papas, sin embargo entre las más conocidas están la pastusa, sabanera, superior, criolla, rubí y R12.
Durante estas fechas navideñas muchas familias bogotanas se reúnen para disfrutar de un delicioso Ajiaco Santafereño, plato tradicional de la capital. Por eso no olvide que este plato típico se prepara con papa criolla, pastusa y sabanera.
El barrio La Esmeralda fue construido gracias al ICT, Instituto de Crédito Territorial, y fue pensado para que allí vivieran los jóvenes que estudiaban en la Universidad Nacional y fuera una ciudadela universitaria.
En 1952, bajo la administración del general Rojas Pinilla, se creó el CAN y la Calle 26 que comunicaría el occidente de la ciudad con el Aeropuerto El Dorado. La expansión de la gran vía obligó que las viviendas pensadas para los jóvenes estudiantes se convirtieran en viviendas multifamiliares.
El barrio La Esperanza, cuenta con una estructura verde propia que complementa el Parque Metropolitano Simón Bolívar.
Guillermo Gama, habitante del sector, resalta que lo más bonito del barrio son sus espacios deportivos: «personas de otros barrios vienen a usar y disfrutar las canchas de fútbol, tenis y baloncesto».
En cada calle de este barrio se pueden encontrar lugares especiales como tiendas de diseño y un café que se encarga de reunir a los habitantes del barrio.
Seguramente usted ha escuchado el denominado florero o jarrón de Llorente. Ese objeto que según la historia fue el detonante del grito de Independencia de Colombia en 1810. Sin embargo lo que la historia denomina como florero, en realidad no lo es.
Cuando se iban a cumplir los 200 años del grito de la Independencia (El Bicentenario), se estudió este objeto y en España concluyeron que fue fabricado en la Real Fabrica de Madrid. Este al ser comparado con otros objetos de la misma época, se dice que podría tener cuatro patas en la parte inferior y que el espacio que tiene en la parte superior lleva a suponer que podría ser para una tapa, por lo cual en vez de llamarse florero debe llamarse ramillete.
Lo cierto es que la ruptura de este objeto, el 20 de julio de 1810, marcó el inicio de la Historia Republicana.
El 27 de noviembre de 1989, Gerardo Arellano, un reconocido tenor colombiano, músico, cantante y compositor, nacido en Buga, abordó un vuelo con rumbo a la ciudad de Cali, a donde ese día iba a cantar en una misa, en la que se conmemorarían 20 años del fallecimiento de su padre.
Eran las 7:00 a. m. El vuelo 203 de la aerolínea Avianca inició su trayecto en el aeropuerto El Dorado.
Extrañamente, un pasajero que había sido atendido y registrado por la aerolínea bajo el nombre de Julio Santodomingo, en la silla 15F, no viajaba a bordo. Su silla había quedado vacía.
Minutos después del despegue, el Boeing 727, que era una de las aeronaves más modernas y seguras de la época, explotó.
«Me desperté con la noticia. En la radio ponían la fanfarria de última hora, con el anuncio de que se había caído un avión de Avianca en Soacha. La noticia decía así: caído un avión. Y no se conocía muy bien lo que había ocurrido», manifestó Darío Patiño, periodista.
De aquel atentado, que tiempo después fue atribuido a Pablo Escobar, jefe del cartel de Medellín, no quedaron sobrevivientes. De las víctimas (en total 110), seis conformaban la tripulación de la nave, 101 eran pasajeros y tres transeúntes de zona rural del municipio de Soacha, en donde cayeron los restos de la aeronave.
El 89 es un año que quedó en los libros de la historia colombiana, teñido con sangre.
El 4 de julio, un carro bomba que iba destinado a atentar contra el coronel Valdemar Franklin Quintero, comandante de la Policía de Antioquia, cobró la vida del gobernador Antonio Roldán Betancur. Mes y medio después mataron a Franklin. El 2 de septiembre, con explosivos, destruyeron la sede del periódico El Espectador. El 15 de noviembre, tras el asesinato de un árbitro, se canceló el torneo de fútbol colombiano.
«El año duro del narcoterrorismo fue el año 89. Que de principio a fin fueron hechos de violencia. Los dos últimos fueron: la bomba contra el avión de Avianca y la bomba contra el edificio del DAS», dijo Jorge Cardona, editor general de El Espectador.
Justamente el 18 de agosto de 1989, el mismo día en que asesinaron a tiros al coronel Franklin en la ciudad de Medellín, ocurrió lo que hoy se recuerda como uno de los peores magnicidios de la historia colombiana reciente: fue asesinado el líder del nuevo liberalismo Luis Carlos Galán Sarmiento, para entonces candidato presidencial.
«Fue un año donde se precipitó la posibilidad de que Luis Carlos Galán llegara a la Presidencia de la República. Yo creo que fue eso lo que hizo que se tomara la decisión eficaz, eficiente, digamos, de su asesinato», expresó Juan Manuel Galán.
Fue el propio Juan Manuel, hijo de Luis Carlos Galán, quién entregó a Cesar Gaviria Trujillo, las banderas del Nuevo Liberalismo en la contienda presidencial.
Gaviria abordaría ese 27 de noviembre el vuelo 203 con destino al Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de la ciudad de Palmira, que servía como terminal para Cali.
Sin embargo, por sugerencia del coronel Homero Rodríguez, quien para entonces se desempeñaba como jefe de Inteligencia del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el hoy expresidente no viajó.
Según las versiones que hoy se conocen sobre la tragedia, cuando la aeronave iba a poco más de 10.000 pies de altura, una bomba explotó, encendiendo a su vez vapores de combustible de uno de los tanques, y provocando una segunda explosión que finalmente desintegró por completo el avión.
La justicia de EE. UU. que cooperó en la investigación, culpó de los hechos al cartel de Medellín y condenó en ese país a Dandenys Muñoz Mosquera, alias La Quica, a pagar 10 cadenas perpetuas.
Años más tarde, en Colombia, Carlos Mario Alzate Urquijo, alias El Arete, confesó ser el responsable del diseño del plan y el mismo Popeye declaró en un documental que el atentado fue financiado por alias El Taxista y el explosivo fabricado por El Suizo, y que su ejecución fue apoyada por agentes del DAS pagados por los hermanos Castaño.
En noviembre de 2009, justo antes de que prescribiera el proceso, la Fiscalía declaró el crimen como un delito de lesa humanidad.
Hace un año, los familiares de las víctimas del atentado al Avión de Avianca enviaron una carta a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, creada en el marco de los Acuerdos de Paz con las FARC. En ella, le piden al tribunal que su caso sea considerado como uno de los hechos relacionados con el conflicto armado, y como tal, sea esclarecido dentro del sistema de Verdad Justicia, Reparación y no Repetición.
Dicha comisión inició sus labores el pasado 29 de noviembre. Y aunque hasta el momento no se conoce respuesta alguna de la solicitud, es importante precisar que solo serán objeto de investigación de ese tribunal, los hechos que guarden estricta relación con el conflicto armado colombiano.
Desde la Plaza de Bolívar hasta la calle 26, sobre la carrera Séptima, los habitantes de Bogotá pueden encontrar un universo de artistas para disfrutar de un paseo lleno de cultura y colores.
Pintores, músicos, actores, fotógrafos e imitadores son algunos de los artistas que se reúnen en el famoso Septimazo para exhibir sus talentos y deleitar a los ciudadanos que transitan por estas calles.
«Pasamos por cultura, arte y colores. Eso es Bogotá, eso es nuestra ciudad. Así que si quieren hacer el plan, pasen por el Septimazo», invitó la actriz Kimberly Reyes, para el Plan Perfekto de Canal Capital.
Los invitamos a recorrer, junto a Kimberly, las cerca de 15 calles que conforman el tradicional Septimazo:
En la actualidad, el billete de $10.000 pesos colombianos no solo representa una denominación monetaria, sino también un homenaje a una figura clave en la historia de las ciencias sociales en Colombia: Virginia Gutiérrez de Pineda.
Virginia fue una antropóloga santandereana que dedicó su vida a estudiar las características de las familias urbanas de estrato bajo en Colombia. Esta mujer, nacida en el municipio de Socorro el 4 de noviembre de 1921, estudió en la Universidad Pedagógica y en la Universidad de Berkeley, en California, en donde cursó una maestríaen Antropología Social y Médica.
Cuando llegó al país, Gutiérrez se propuso estudiar a los niños que vivían como habitantes de calle en Medellín. En este análisis encontró que muchos problemas de la infancia, sobre todo en este grupo de personas, se pueden solucionar si se atacan desde donde se generan, la familia.
Algunas de sus obras más importantes son:Familia en Colombia, Trasfondo histórico, Familia y cultura en Colombia, y Estructura, función y cambio de la familia en Colombia. Virginia Gutiérrez además recibió el premio de la Fundación Alejandro Ángel Escobar y la medalla de oro al Mérito Científico del Congreso Interamericano de Familia, entre otros.
A lo largo de su carrera, Virginia Gutiérrez de Pineda recibió diversos reconocimientos por su contribución a las ciencias sociales.Entre ellos, destacan el premio de la Fundación Alejandro Ángel Escobar y la medalla de oro al Mérito Científico del Congreso Interamericano de Familia.Además, fue elegida como la mujer del año en Colombia en 1967.
Su legado perdura no solo en sus publicaciones y estudios, sino también en la inclusión de su imagen en el billete de $10.000, un símbolo de su impacto en la sociedad colombiana.Este reconocimiento destaca su labor en la visibilización de la mujer y la familia en la cultura colombiana, reafirmando su lugar en la historia del país.
El Cerro de Monserrate es uno de los lugares más visitados por habitantes y turistas que llegan a la capital colombiana. Se trata del sitio de peregrinación religiosa más tradicional de la ciudad.
También es un lugar ideal para pasar un día rodeado de naturaleza, cultura y comidas típicas.
A continuación presentamos 10 datos curiosos que probablemente no conocía sobre este emblemático lugar:
1.
El Cerro de Monserrate recibió este nombre porque la construcción de la primera capilla estuvo dedicada a la Virgen Morena de Montserrat, cuyo santuario se encuentra en Barcelona, España.
2.
Al Señor caído de Monserrate se le atribuyen diferentes creencias y milagros como: aplacar las sequías, evitar los temblores, calmar la violencia, bendecir a los novios y curar a los enfermos.
3.
Uno de los mitos más difundidos sobre el Cerro de Monserrate es que las parejas de novios que visitan el Santuario nunca se casan. ¿Será cierto?
4.
Pese a la creencia difundida de que el Santuario es el sitio de un volcán dormido que pondrá a temblar a Bogotá, diversos estudios geológicos demuestran que el Cerro de Monserrate no está ubicado en una zona volcánica.
El 24 de noviembre de 2004 una camioneta Grand Cherokee Laredo llegó hasta umbral del Santuario de Monserrate «después de aproximadamente 10 horas de faena para superar todos los obstáculos, las zonas donde no hay ruta, los puntos más inhóspitos, los lugares con alto riesgo de accidente», según narra el portal web del Cerro. Desde 1980 no llegaba ningún automóvil a Monserrate por sus propios medios.
6.
El santuario de Monserrate resistió tres fuertes terremotos que se presentaron entre 1743 y 1827, mientras que la iglesia de Guadalupe se derribó en las tres ocasiones.
7.
El vía crucis del Cerro de Monserrate, el cual representa la pasión de Cristo, está adornado con imágenes traídas desde Italia en el Siglo XIX.
8.
El Cerro de Monserrate es hogar de 80 especies de aves entre colibríes y aves migratorias.
9.
El equilibrista canadiense Harry Warner atravesó (con los ojos vendados) el espacio que separa los cerros de Monserrate y Guadalupe sobre un cable de 890 metros. Esto ocurrió en 1895.
10.
El restaurante Casa Santa Clara funciona en una casa que fue construida en 1924 en el pueblo de Usaquén y la cual fue trasladada al Cerro de Monserrate en 1979.
Chapinero es la localidad número dos de Bogotá y se encuentra ubicada en el nororiente de la capital colombiana. Cuenta con grandes atractivos culturales, naturales y turísticos.
Hoy esta localidad es reconocida por la prosperidad de su funcionamiento y la diversidad de expresiones que allí tienen lugar.
A continuación presentamos cinco lugares tradicionales de Chapinero para visitar y disfrutar:
Iglesia Nuestra Señora de Lourdes
Se trata de una singular iglesia de estilo gótico, cuya construcción fue ordenada por el Arzobispo Vicente Arbeláez en el año de 1875.
Es uno de los símbolos más representativos de la localidad de Chapinero, así como uno de los puntos de referencia para turistas que visitan la capital colombiana. Una verdadera joya arquitectónica.
Quebrada La Vieja
La quebrada La Vieja es una majestuosa zona hídrica ubicada en Chapinero y un lugar perfecto para amantes de la naturaleza.
Cuenta con sendero ecológico, imponentes paisajes y un mirador desde donde se puede apreciar una sorprendente panorámica de la ciudad. El lugar perfecto para desconectarse del ruido y respirar aire puro.
Parque de la 93
El parque de la 93 es uno de los sectores favoritos de entretenimiento de los habitantes de Bogotá, así como de los visitantes que llegan a la capital colombiana.
Allí se desarrollan importantes eventos que reúnen lo mejor del arte, la cultura y las tendencias del país.
Alrededor de este parque se agrupan una gran variedad de cafés, restaurantes y bares para todos los gustos.
Museo El Chicó
Se trata de una imponente hacienda colonial que fue construida en 1620 y hoy conserva los bienes legados de varias generaciones.
El museo cuenta con 10 salas habilitadas y una capilla, donde los visitantes pueden apreciar objetos recolectados por al antigua dueña de la hacienda en sus viajes por los cuatro continentes.
Parque el Virrey
Este parque es el lugar ideal para una tarde de descanso y esparcimiento en familia, o simplemente para hacer deporte y disfrutar de la naturaleza.
Cuenta con ciclorruta, senderos peatonales, zonas infantiles y gimnasio al aire libre, así como amplias zonas verdes para descansar.