Autor: Julián David Pinzón Bejarano

  • El graffiti en Bogotá une arte, identidad y transformación urbana

    El graffiti en Bogotá une arte, identidad y transformación urbana

    En el Bogotario, las paredes hablan. Cada mural, cada trazo y cada firma son parte de un diálogo urbano que combina rebeldía, memoria y belleza. Lo que hace unos años se consideraba vandalismo hoy se ha transformado en una expresión artística reconocida y en un atractivo turístico que seduce a locales y visitantes.

    El graffiti ha pasado de ser una manifestación marginal a ocupar un papel central en la construcción de la identidad de la ciudad. Jóvenes artistas han encontrado en el arte urbano un canal para contar historias, expresar inconformidades y reivindicar sus barrios. En sectores que alguna vez fueron sinónimo de deterioro o inseguridad, ahora florecen coloridos murales que devuelven vida y sentido de pertenencia a la comunidad.

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    La capital ha aprendido a convivir con esta forma de arte, generando espacios de diálogo entre creadores y habitantes, y promoviendo rutas donde el graffiti se convierte en patrimonio visual. Gracias a la calidad de las obras y al compromiso de quienes las realizan, Bogotá se ha consolidado como uno de los mayores museos al aire libre de América Latina.

    Este fenómeno no solo embellece el paisaje urbano. También resignifica la relación de los ciudadanos con su entorno. Al recorrer lugares emblemáticos del centro y del occidente de la ciudad, es posible descubrir cómo el arte callejero ha contribuido a revitalizar zonas antes olvidadas, demostrando que el color también puede ser una forma de transformación social.

    El graffiti bogotano, con toda su mezcla de legalidad y transgresión, de aceptación y controversia, representa hoy una de las expresiones más auténticas del espíritu capitalino: libre, diverso y en constante cambio.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Una cancha de talla mundial en el corazón del Quirigua

    Una cancha de talla mundial en el corazón del Quirigua

    Detrás de una fachada discreta, en pleno barrio El Quirigua, se esconde un secreto que redefine el paisaje urbano del noroccidente bogotano. Allí, dentro del edificio San Francisco, se levanta el Polideportivo del Quirigua: un moderno coliseo que combina educación, deporte y comunidad en un mismo escenario.

    Lejos de ser una simple instalación deportiva, este espacio se ha consolidado como un punto de encuentro para aprendices, vecinos y deportistas que ven en él una oportunidad real de formación e integración. Su historia comenzó en 2016, cuando dos inversionistas decidieron transformar el antiguo predio del colegio Santander en un proyecto poco convencional; crear un lugar donde la calidad educativa y la infraestructura deportiva de primer nivel convivieran con una profunda vocación social.

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    El corazón del polideportivo es su cancha multifuncional, una joya técnica capaz de albergar disciplinas como baloncesto, voleibol, boxeo, fútbol tenis y microfútbol. Su piso especializado, importado desde Estados Unidos, la iluminación de estándares internacionales y un cubo central con pantallas LED evocan los escenarios de la NBA. Sin embargo, lo que más impresiona no es su tecnología, sino su espíritu. Aquí entrenan jóvenes con sueños de representar a Bogotá, y también los vecinos del barrio, que alquilan la cancha por horas para vivir la experiencia de un coliseo profesional.

    Más allá de sus partidos y entrenamientos, este espacio impulsa procesos de inclusión, liderazgo y convivencia, demostrando que el deporte también puede ser una herramienta de transformación social.

    Este capítulo de Bogotario recorre un lugar que, sin reflectores ni grandes anuncios, ha logrado lo impensable, convertir una esquina barrial en un escenario de talla mundial, donde el talento y la comunidad juegan en el mismo equipo.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • ¿Cómo los paseadores de perros están reinventando la vida en Bogotá?

    ¿Cómo los paseadores de perros están reinventando la vida en Bogotá?

    En Bogotá, los paseadores de perros se han convertido en una figura clave del paisaje urbano. Más que un oficio, su labor refleja cómo la ciudad ha cambiado; viviendas más pequeñas, jornadas laborales más largas y una creciente preocupación por el bienestar animal han hecho que este servicio sea no solo común, sino indispensable.

    Cada día es más frecuente ver perros recorriendo parques, ciclovías y calles acompañados de sus paseadores, quienes organizan rutas, agrupan animales según tamaño y temperamento, y combinan disciplina con afecto. Este trabajo ha generado una red invisible de afectos entre humanos y mascotas, al mismo tiempo que moldea nuevas dinámicas de convivencia en el espacio público.   

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    Bogotá es una de las ciudades con mayor tenencia de mascotas en Colombia, solo detrás de Medellín y Cali. Se calcula que el 40% de los hogares bogotanos tiene al menos una mascota, siendo el perro la preferida. Las razones detrás de este aumento son múltiples: cambios demográficos, hábitos de consumo, búsqueda de compañía o apoyo emocional, e incluso la protección que estos animales brindan en los hogares.

    El oficio de paseador de perros surgió en Bogotá a finales de los años noventa, inicialmente en sectores de clase media-alta como Chapinero Alto y Rosales, y hoy se ha extendido a distintos barrios y clases sociales. La comunidad de paseadores es diversa. Jóvenes, adultos mayores, mujeres cabeza de hogar, profesionales en veterinaria o etología, y emprendedores que ven en esta labor una oportunidad sostenible y vocacional. 

    Más allá de la economía, los paseadores tienen un impacto directo en la vida de la ciudad. Su presencia constante en el espacio público no solo asegura el bienestar físico y emocional de los animales, sino que también fortalece la convivencia comunitaria. Para muchos dueños, representan una solución ante la falta de tiempo para atender a sus mascotas, garantizando que reciban ejercicio, socialización y atención constante.

    Su labor demuestra que los cambios en la vida familiar, laboral y social de Bogotá han dado lugar a nuevos oficios, nuevas formas de conexión afectiva y nuevas maneras de habitar la ciudad. Pasear perros en Bogotá es, en definitiva, un acto que une humanos, animales y ciudad en un mismo ritmo.  

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Los paraderos donde no se espera un bus, sino una historia

    Los paraderos donde no se espera un bus, sino una historia

    En Bogotá existen unos paraderos singulares, no tienen rutas, ni buses, ni pasajeros apurados. En su lugar en donde se emprenden viajes distintos, viajes impulsados por la imaginación y los libros.   

    Se trata de los Paraderos Paralibros Paraparques (PPP), pequeñas bibliotecas al aire libre que hoy forman parte esencial de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá (Biblored).

    Su origen se remonta a 1996, cuando Fundalectura, junto a gobiernos locales y departamentales, propuso crear espacios que acercaran la lectura a comunidades sin acceso a bibliotecas. En Bogotá, la iniciativa fue apoyada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y con el tiempo pasó a integrarse plenamente a Biblored.

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    Actualmente, la capital cuenta con 95 PPP distribuidos por toda la ciudad, desde grandes parques metropolitanos hasta zonas de bolsillo en distintos barrios. Cada uno alberga cerca de 300 libros, la mayoría dirigidos al público infantil, aunque los catálogos se adaptan a los gustos y necesidades de las comunidades que los rodean. 

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    Más allá de los libros, estos espacios se han convertido en verdaderos puntos de encuentro cultural. Los mediadores de lectura organizan actividades que van desde recitales de poesía hasta talleres de tejido o presentaciones musicales, fortaleciendo el vínculo entre los vecinos y el arte. En los PPP se conversa, se aprende y se teje comunidad.

    Aunque Bogotá concentra la mayor cantidad de estos paraderos en el país, la idea también ha echado raíces en otras regiones como Pereira, Guatapé y Castilla La Nueva (Meta), demostrando que el modelo es replicable y que la lectura puede florecer en cualquier esquina.

    El diseño colorido de los PPP, inspirado en los tonos de la bandera bogotana y en la forma de una parada de bus, los ha convertido en un ícono urbano. Pero su valor va mucho más allá de lo estético: representan un símbolo de transformación social. En lugares como Altos de la Estancia, en Ciudad Bolívar, la lectura se ha convertido en una herramienta de cambio, capaz de crear lazos, esperanza y nuevas formas de habitar la ciudad.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Bogotario vuelve con nuevos capítulos para seguir redescubriendo la capital

    Bogotario vuelve con nuevos capítulos para seguir redescubriendo la capital

    Bogotario, la serie que invita a mirar Bogotá con otros ojos, regresa con 30 nuevos capítulos que recorren los íconos y personajes que definen la ciudad.

    El estreno será el 14 de octubre en el YouTube de Canal Capital y el 15 de octubre en televisión. A partir de esa fecha, los episodios estarán disponibles martes, miércoles y viernes en YouTube, y martes, miércoles y jueves en televisión.  

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    Bajo el lema ‘una ciudad por descubrir’, la serie llega con capítulos que combinan historia, contexto y belleza visual. Desde las zapaterías del Restrepo y el chorro de Quevedo, hasta el Parque Simón Bolívar, la Cinemateca de Bogotá o los paseadores de perros, cada episodio celebra los lugares, oficios y tradiciones que forman parte de la identidad bogotana.

    David Moncada es la guía de esta travesía por Bogotá. Más que mostrar la belleza de cada ícono, descubre historias escondidas y curiosidades que hacen que cada lugar cobre vida y sorprenda a quienes creen conocerlo.

    Con estos nuevos capítulos, recorreremos localidades como Antonio Nariño, Engativá, Ciudad Bolívar, Chapinero, Sumapaz, Santa Fe, Usaquén, Fontibón, Suba y Teusaquillo, mostrando la ciudad a través de las voces de quienes la habitan. Sus historias invitan al público a reconocerse en los íconos y a descubrir nuevas facetas de Bogotá.  

    Bogotario no es una guía turística, sino un viaje para sentir y reconocer la identidad de Bogotá, explorando aquello que nos une como habitantes de la ciudad. Cada capítulo invita a contemplarla con asombro, orgullo y curiosidad, celebrando los elementos que nos hacen verdaderamente bogotanos

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Salario mínimo en 2026: el debate económico que se sirve en Un Café con Fe

    Salario mínimo en 2026: el debate económico que se sirve en Un Café con Fe

    Con el cierre de 2025 y el inicio de 2026, el salario mínimo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda nacional. Este fue uno de los temas abordados en Un Café con Fe, donde se puso sobre la mesa la discusión sobre cuánto podría aumentar el ingreso básico, cuáles serían sus efectos en la economía y si realmente alcanza para vivir con dignidad en Colombia.

    El salario mínimo en el país corresponde a la remuneración obligatoria que deben recibir los trabajadores formales por una jornada laboral completa. Su ajuste anual se define a través de una mesa de concertación entre el Gobierno nacional, los gremios empresariales y las centrales obreras, teniendo en cuenta variables como la inflación, el costo de vida y la productividad. En caso de no lograrse un consenso, el incremento es fijado por decreto.

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    Más allá del ingreso mensual, este ajuste tiene efectos colaterales en otros pagos asociados, como el auxilio de transporte y aportes que se calculan con base en el salario mínimo. Aunque su aumento busca proteger el poder adquisitivo, también genera debate por sus posibles consecuencias sobre el empleo y la dinámica económica.

    Para analizar este panorama, en Un Café con Fe participó Gabriel Angarita, director de Estudios Económicos de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, quien explicó que el aumento del salario mínimo es una de las variables más sensibles de la economía colombiana. Según indicó, un incremento elevado puede traducirse en presiones inflacionarias, reflejadas en mayores costos de servicios como matrículas, medicina prepagada y el SOAT, lo que termina elevando el costo de vida, especialmente en Bogotá.

    No obstante, Angarita señaló que también existe un efecto positivo, una mayor capacidad de consumo para quienes reciben ingresos formales. Sin embargo, advirtió que en una economía con altos niveles de informalidad, un salario mínimo más alto puede dificultar la generación de empleo formal y limitar la contratación por parte de las empresas, lo que podría tener efectos adversos en el mercado laboral.

    Desde la otra orilla del debate, las centrales obreras defienden un incremento significativo. El presidente de la CGT, Percy Oyola, quien participa en la mesa de concertación con el Gobierno nacional, explicó que el 9 de diciembre el Comando Nacional Unitario, integrado por la CGT, la CTC y confederaciones de pensionados, presentará su propuesta oficial. Aunque no se precisaron cifras, afirmó que el planteamiento apunta a un aumento de dos dígitos, con el argumento de que el salario mínimo debe seguir cumpliendo su función como mecanismo de redistribución de la riqueza y de reducción de la pobreza.

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    Además, recordó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó el pasado 21 de noviembre un estudio sobre el salario mínimo vital, en concordancia con el artículo 53 de la Constitución, que establece que el salario mínimo debe ser vital y móvil.

    Para contrastar estas posturas con la realidad cotidiana, el programa salió a las calles para preguntar a la ciudadanía si el salario mínimo alcanza para vivir. Las respuestas reflejan una percepción generalizada de insuficiencia. Varias personas señalaron que el costo del arriendo, que ronda entre 890.000 y 1.000.000 de pesos en sectores populares, sumado a gastos de alimentación, transporte y servicios, supera con facilidad el ingreso mínimo mensual. Algunos estiman que se requieren cerca de dos millones de pesos para cubrir los gastos básicos sin posibilidad de ahorro.

    Así, mientras avanza la discusión técnica y política que también se conversa en Un Café con Fe, la pregunta de fondo sigue abierta: ¿el salario mínimo en Colombia garantiza realmente una vida digna o apenas permite sobrevivir en un contexto de alto costo de vida?

  • Audiencias Capital: el punk, identidad, territorio y acción social en La Nevera Sonora

    Audiencias Capital: el punk, identidad, territorio y acción social en La Nevera Sonora

    El programa Audiencias Capital, espacio de la Defensoría de las Audiencias de Canal Capital, dedicó una de sus más recientes emisiones a escuchar a quienes siguen de cerca La nevera sonora, en particular el capítulo centrado en el mundo del punk. La conversación permitió profundizar en cómo este género musical trasciende el sonido para convertirse en una expresión cultural, estética y social con raíces profundas en Bogotá.

    A partir del monitoreo al impacto del programa, Audiencias Capital invitó a Ana María, una joven televidente de 25 años residente en Bosa, quien comentó en redes sociales una de las piezas del capítulo dedicado al punk. Desde su experiencia como seguidora del programa y como parte activa de la escena rockera, su testimonio aportó una mirada desde el territorio.

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    El capítulo de La Nevera Sonora abordó el punk desde múltiples dimensiones: la voz de los artistas, las dinámicas de la industria independiente, la historia del género y su lectura sociológica y antropológica. Esta aproximación, según se destacó en el espacio, permite entender el punk no solo como música, sino como una forma de interpretar la sociedad, de cuestionar y de construir identidad.

    La estética fue otro de los ejes del episodio. Tatuajes, peinados, vestuarios y símbolos aparecieron como elementos que no solo diferencian a quienes hacen parte de esta escena, sino que comunican posturas políticas, culturales y formas de resistencia. En ese sentido, el programa mostró cómo la imagen también narra historias y construye comunidad.

    Desde Bosa, Ana María explicó que el punk y el rock han sido puertas de entrada a procesos colectivos que integran música, fotografía, publicaciones independientes y acciones solidarias. En su localidad, la escena se ha consolidado alrededor de asociaciones culturales que organizan eventos donde la música convive con iniciativas comunitarias, apoyo a familias vulnerables y trabajo con comunidades indígenas.

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    Durante la conversación, se subrayó que uno de los aportes centrales del capítulo es la ruptura de estigmas. Lejos de asociar el punk con la marginalidad o la falta de futuro, La Nevera Sonora expone prácticas de autogestión, creación artística y pensamiento crítico que fortalecen el tejido social y amplían las formas de participación cultural en la ciudad.

    El análisis realizado en Audiencias Capital evidenció que este tipo de contenidos no solo informan, sino que generan reflexión y diálogo con las audiencias. El capítulo sobre el punk abrió una ventana para comprender cómo la música puede ser un lenguaje para leer la ciudad, narrar sus territorios y reconocer la diversidad cultural que habita en Bogotá.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • El corazón del Metro de Bogotá ya late: trenes, pruebas y cuenta regresiva a 2028

    El corazón del Metro de Bogotá ya late: trenes, pruebas y cuenta regresiva a 2028

    Desde el patio taller, el centro neurálgico de la Primera Línea del Metro de Bogotá, el proyecto de infraestructura más esperado por la ciudad muestra avances decisivos. A casi cinco años del inicio de su construcción y tras más de ocho décadas de espera, el sistema entra en una fase vital: la llegada, ensamblaje y prueba de los trenes que recorrerán la capital a partir de marzo de 2028.

    El patio taller no es solo una estación técnica. Es el lugar desde donde partirán diariamente los trenes y al que regresarán para mantenimiento, limpieza y descanso.

    «Este es el corazón del proyecto, de aquí saldrán todos los días los trenes que van a prestarle servicio a la comunidad y aquí regresarán para mantenimiento y para iniciar de nuevo cada jornada», explicó Leonidas Narváez, gerente general de la Empresa Metro de Bogotá.

    La Primera Línea tendrá 23,9 kilómetros de extensión, 16 estaciones y un viaducto elevado que conectará el suroccidente con el norte de la ciudad. El sistema contará con 30 trenes, cada uno compuesto por seis vagones, con capacidad para 1.800 pasajeros por tren. Cada vagón puede transportar hasta 300 personas.

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    A la fecha, tres trenes ya se encuentran en el patio taller. El cuarto llegará el 8 de enero, el quinto saldrá de puerto el 12 de enero y el sexto el 22 del mismo mes. Según la programación, los 30 trenes estarán en Bogotá antes de finalizar octubre de 2026.

    En operación, el metro alcanzará velocidades máximas de 80 km/h, con una velocidad promedio de 42 a 43 km/h, incluyendo paradas. El recorrido completo, desde el sector del parque Gibraltar hasta la calle 72, tomará 27 minutos, un trayecto que hoy puede tardar entre una hora y media y una hora cuarenta y cinco minutos en otros modos de transporte. El impacto será directo: el sistema movilizará en promedio un millón de personas al día.

    «La Línea 1 del Metro lo que le va a regalar a la ciudad es tiempo y calidad de vida. Tiempo para la familia, para estudiar, para el deporte y para el bienestar», afirmó Narváez.

    El proyecto presenta un avance cercano al 70 %, aunque el tramo restante es el más complejo. En los próximos 22 meses, hasta septiembre de 2027, el reto será la integración total del sistema: rieles, energía, trenes, estaciones, puertas de plataforma y centros de control. Todo deberá funcionar de manera sincronizada para garantizar una experiencia segura y transparente para el usuario.

    Tras la etapa constructiva, vendrá la llamada ‘marcha blanca’, un periodo de seis meses de pruebas integrales, requisito indispensable para cumplir con los protocolos internacionales de seguridad de un sistema que transportará miles de pasajeros a alta velocidad. La operación comercial está prevista para marzo de 2028.

    En el frente financiero, el proyecto cuenta con una inversión total estimada de 23,4 billones de pesos, bajo un esquema de cofinanciación entre el Distrito y el Gobierno Nacional. El contrato de concesión se extenderá hasta 2048. La financiación está respaldada por la banca multilateral. 1.060 millones de dólares del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de 200 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones, lo que deja al proyecto sin riesgos de financiación a corto plazo.

    El sistema será completamente automatizado, con tecnología GOA 4 (es el nivel más alto de automatización en sistemas ferroviarios), sin conductor, y operado desde dos centros de control; uno en el patio taller y otro en el corredor Caracas.

    La infraestructura incluye talleres de mantenimiento pesado, edificios operativos, cocheras para los 30 trenes y una línea de pruebas de 905 metros, que será energizada para iniciar ensayos de arranque, frenado y control.

    Más allá de las cifras, la percepción ciudadana acompaña el avance físico. Encuestas recientes de la Empresa Metro de Bogotá muestran que más del 78 % de los bogotanos expresa optimismo frente al metro. Para Narváez, ese respaldo se explica por una obra que no se detiene: actualmente entre 16.000 y 17.000 personas trabajan a diario en su construcción.

    La integración del Metro de Bogotá con el Sistema Integrado de Transporte Público tendrá un efecto directo en el costo del viaje para los usuarios. El modelo que se está estructurando permitirá que una persona pueda combinar distintos modos, transporte zonal, troncales de TransMilenio y metro, utilizando un solo pasaje, siempre que el recorrido se realice dentro de una ventana de tiempo que aún está en estudio.

    La meta es simplificar la experiencia del usuario y evitar cobros adicionales por cada transbordo, fortaleciendo un sistema verdaderamente integrado desde el inicio de la operación.

    Sobre este punto, el gerente general de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, fue enfático al explicar el alcance del modelo tarifario. ‘Cuando llegue al transporte público podría iniciar su recorrido en el TransMiCable, luego coger el zonal, luego el troncal, llegar a la estación del Metro y subir al Metro con el mismo pasaje’.

    El Metro de Bogotá dejó de ser una promesa. Hoy, desde su patio taller, el proyecto avanza con trenes en tierra, pruebas en marcha y una fecha clara para cambiar la movilidad de la ciudad.

    *Foto: Alcaldía de Bogotá

  • Bogotá y sus museos: una ruta para perderse con gusto entre historias, arte y memoria

    Bogotá y sus museos: una ruta para perderse con gusto entre historias, arte y memoria

    Los museos de Bogotá guardan arte, memoria y relatos que revelan la esencia de la capital. Un recorrido para entender la ciudad a través de sus espacios culturales.

    Bogotá no solo se recorre caminando, también se lee, se observa y se escucha. Sus museos forman una constelación de lugares donde la ciudad se cuenta a sí misma desde muchos ángulos: el arte, la memoria, la resistencia, la arquitectura, la vida cotidiana. Aquí, un mapa imprescindible para volver a mirar la capital con otros ojos.

    1. Museo de Bogotá

    Foto de la entrada principal del Museo de Bogotá.
    Foto: Alcaldía de Bogotá

    Dos sedes, miles de relatos. El Museo de Bogotá guarda más de 24.000 objetos que revelan cómo ha cambiado la ciudad. Fotografías históricas, planos esenciales, reliquias como el tranvía y la estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada. Un espacio para pensar la ciudad que tenemos y la que queremos.

    Direcciones:

    Sede Casa Sámano: Carrera 4 # 10-18

    Sede Siete Balcones: Calle 10 # 3-61

    Horario:

    Abre todos los días, excepto los martes. 

    Lunes, miércoles, jueves y viernes de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. 

    Sábados, domingos y festivos de 10:00 a.m. a 6:00 p.m. 

    Entrada gratuita.

    2. Museo de la Ciudad Autoconstruida

    Foto de la vista general del Museo de la Ciudad Autoconstruida.
    Foto: Alcaldía de Bogotá

    En la cima del TransMiCable, justo en la estación Mirador del Paraíso, Ciudad Bolívar cuenta su historia con voz propia. Este museo celebra la vida en las laderas: las manos que levantaron casas, los liderazgos barriales, las memorias comunitarias. Y, además, tiene biblioteca.

    Dirección: Calle 71H Sur # 27-79, estación Mirador del Paraíso del TransMiCable

    Horario: Abierto de martes a domingo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

    3. Galería Santa Fe

    Foto de la entrada principal de la Galería Santa Fe.
    Foto: Galería Santa Fe

    En La Concordia, el arte late distinto. La Galería Santa Fe es un laboratorio donde artistas visuales y plásticos ponen sus ideas a circular: exposiciones cambiantes, ferias locales y una escuela de mediación que invita a mirar de manera menos apurada.

    Dirección: Carrera 1A entre calles 12C y 12D, primer piso de la Plaza de Mercado La Concordia

    Horario: Abre de martes a domingo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

    4. Museo Botero

    Foto de la entrada principal del Museo Botero.
    Foto: Visit Bogotá

    En 2000, Fernando Botero entregó 208 obras al Banco de la República y dio vida a uno de los espacios más queridos de La Candelaria. La casona colonial que lo alberga es casi tan fotogénica como las obras que cuelga.

    Dirección: Calle 11 # 4-41

    Horario: Abierto todos los días excepto los martes. Entrada gratuita.

    5. Museo Nacional de Colombia

    Foto de la entrada principal del Museo Nacional.
    Foto: Museo Nacional

    El museo más antiguo del país nació en 1823 dentro de un edificio que alguna vez fue cárcel. Hoy, sus 17 salas y más de 2.500 piezas narran la historia colombiana desde antes de la Conquista hasta el presente.

    Dirección: Carrera 7 # 28-66

    Horario: Abre de martes a sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.; domingos y festivos de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.Entrada gratuita: miércoles de 3:00 p. m. a 5:00 p. m. y último domingo de cada mes.

    Puedes leer: ¿Cómo recargar la tarjeta TuLlave por internet o desde el teléfono? – Canal Capital

    6. Museo de la Independencia – Casa del Florero

    Foto de la entrada principal del Museo de la Independencia – Casa del Florero.
    Foto: Visit Bogotá

    Seis salas, un mismo propósito: conectar al visitante con los hitos que han sacudido la historia nacional. Aquí se cruza el 20 de julio de 1810 con episodios más recientes como la Toma del Palacio de Justicia. Todo explicado con herramientas interactivas que invitan a participar, no solo a mirar.

    Dirección: Carrera 7 # 11-28

    Horario: Abre de martes a domingo. Entrada gratuita: miércoles de 3:00 p. m. a 5:00 p. m. y último domingo del mes.

    7. Museo del Oro

    Foto del interior de una de las salas del Museo del oro.
    Foto: Alcaldía de Bogotá

    Sus colecciones arqueológicas son un tesoro literal: piezas prehispánicas que muestran cómo pensaban, trabajaban y soñaban las civilizaciones indígenas que habitaron lo que hoy es Colombia. Con textos bilingües y salas permanentes y temporales, es uno de los museos más visitados del país.

    Dirección: Carrera 6 # 15-88

    Horario: Abre todos los días excepto los lunes. Martes a sábado: 9:00 a.m. a 7:00 p.m. Domingo y festivos: 10:00 a.m. a 5:00 p.m. Entrada gratuita los domingos. Menores de 12 y mayores de 60 entran gratis todos los días.

  • La infancia en el mundo digital en Audiencias Capital: riesgos, retos y cómo protegerla

    La infancia en el mundo digital en Audiencias Capital: riesgos, retos y cómo protegerla

    Hoy habitamos un entorno totalmente interconectado gracias a la tecnología y las redes sociales, que han transformado la manera en que trabajamos, estudiamos, nos relacionamos y nos informamos, no solo facilitando tareas cotidianas, también accediendo a grandes volúmenes de información, permitiendo construir identidades digitales y fomentando la creación de comunidades que trascienden fronteras.

    Sin embargo, esta hiperconectividad también plantea desafíos que requieren atención por los riesgos presentes al navegar en estas plataformas, especialmente para quienes crecen y se desarrollan dentro de este ecosistema digital, los niños, niñas y adolescentes.

    El sábado 29 de noviembre, Audiencias Capital abordará los riesgos y oportunidades que trae el universo digital para la infancia: redes sociales, videojuegos, aplicaciones, plataformas educativas y servicios que, aunque útiles, no siempre están diseñados para priorizar la protección de los menores.

    Para profundizar en este desafío nos acompañará Mónica Hernández, presidenta de la Fundación Telefónica Movistar, una de las voces más activas en el país en temas de cierre de brechas digitales y ciudadanía digital responsable. 

    Durante la entrevista, se tocarán temas del interés de padres y cuidadores, relacionados con problemáticas como el ciberacoso, la explotación sexual en línea, la manipulación algorítmica y los tiempos excesivos frente a las pantallas, así como las oportunidades que ofrece la tecnología cuando se usa de manera responsable.

    “Uno de cada tres usuarios de internet son menores de 18 años, o sea, la tercera parte son niños, que todavía no tienen desarrollada su conciencia alrededor de estas temáticas. De hecho, por lo menos uno de cada cinco adolescentes reporta haber recibido solicitudes sexuales o material explícito que está en línea, o sea, un 20% de los niños metidos en las redes, tienen acceso a contenidos que no quisiéramos que pudieran ver”, precisó Hernández.

    Asimismo, se analizará por qué es fundamental que las empresas tecnológicas incorporen la protección desde el origen de sus servicios, cómo el uso comercial de datos personales afecta a los menores y por qué la alfabetización digital de familias y docentes es clave para acompañar a la infancia.

    “En Colombia, por ejemplo, estudios demuestran que más del 60% de los padres en realidad no saben cómo aplicar controles parentales. Existen, pero no saben cómo utilizarlos o cerca de un 70% de los padres, madres y cuidadores en realidad están inseguros sobre cómo es que tienen orientar a sus hijos alrededor del uso de las redes sociales y eso indudablemente es un tema que tenemos que cerrar”, explicó Hernández.

    Lo invitamos a hacer parte de esta conversación conectándose a las 7:00 a.m. del sábado 29 de noviembre con un nuevo capítulo de Audiencias Capital en TDT, Claro 116, DIRECTV 143, Movistar 113 y 164, ETB 256, TIGO 105.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

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