Autor: Laura Natali Cano Murillo

  • ¿Qué es la discapacidad?

    ¿Qué es la discapacidad?

    ¿Qué es la discapacidad? ¿Cómo referirnos a las personas con alguna condición de discapacidad? ¿Qué tipos de discapacidad existen? Aquí te lo contamos. 

    En nuestro país, y en el mundo, existen muchas formas de ser, de moverse, de comunicarse y de aprender. Las personas no somos iguales, y justamente por eso, necesitamos cosas distintas. Algunas personas ven perfectamente, otras ven poco o nada; algunas escuchan todos los sonidos, otras escuchan menos o no escuchan; algunas personas aprenden rápido, otras necesitan más tiempo o más explicaciones, y hay quienes necesitan apoyos para moverse o para manejar sus emociones y pensamientos.

    A todas estas deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales les llamamos discapacidad cuando, al encontrarse con barreras del entorno, hacen que una persona no pueda participar en igualdad de condiciones. Esas barreras pueden ser físicas, como escaleras sin rampas; informativas, como textos que no están en braille o sin Lengua de Señas; comunicativas, como hablar demasiado rápido o sin claridad; o sociales, como actitudes que excluyen o tratan de forma injusta.

    En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, no te pierdas nuestra programación especial: 

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    Por eso, la discapacidad no depende solo de la persona, también depende de qué tan preparado está el entorno para que todos podamos estudiar, trabajar, jugar y movernos libremente. Cuando los espacios son accesibles, cuando hay apoyos adecuados y cuando tratamos a las personas con respeto, la participación de todas y todos  es posible. 

    Tipos de discapacidad

    Discapacidad visual

    Incluye a las personas con dificultades para ver. Algunas son ciegas y otras tienen baja visión. Usan apoyos como bastones, braille, lupas, lectores de pantalla y señales de alto contraste.

    Discapacidad auditiva

    Incluye a las personas con dificultades para escuchar. Algunas son sordas y otras tienen hipoacusia. Pueden comunicarse con Lengua de Señas, con audífonos, implantes cocleares y señales visuales.

    Sordoceguera

    Es la combinación de discapacidad visual y auditiva. Las personas sordociegas pueden requerir guía intérpretes para comunicarse, orientarse y acceder a la información.

    Discapacidad intelectual

    Incluye a quienes necesitan más tiempo o apoyos para aprender, resolver problemas o realizar actividades de la vida diaria. Requieren acompañamiento pedagógico, explicaciones claras y programas adaptados.

    Discapacidad psicosocial

    Se relaciona con diferencias en la manera de pensar, sentir o comportarse, lo que puede afectar la participación diaria. Aquí también se incluyen las personas dentro del Trastorno del Espectro Autista. Necesitan apoyos terapéuticos, médicos o de acompañamiento según cada caso.

    Discapacidad física

    Incluye a quienes tienen dificultades para moverse, caminar, sostener objetos o mantener ciertas posiciones del cuerpo. Pueden usar sillas de ruedas, prótesis, bastones, caminadores y necesitan espacios accesibles.

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    Discapacidad múltiple

    Es cuando una persona presenta dos o más tipos de discapacidad al mismo tiempo. En estos casos se requieren apoyos que respondan a varias necesidades simultáneamente.

    ¿Cómo hablamos sobre la discapacidad?

    La forma de hablar es importante porque demuestra respeto. Algunas palabras pueden ser discriminatorias y el lenguaje sí que juega un papel importante para apartarnos de tratos injustos, por eso hoy te contamos sobre algunas formas correctas de referirnos a las personas con algún tipo de discapacidad. 

    • Persona con discapacidad
    • Persona sorda
    • Persona con discapacidad auditiva
    • Persona con hipoacusia
    • Persona sordociega
    • Persona con discapacidad visual
    • Persona ciega
    • Persona con baja visión
    • Persona con movilidad reducida
    • Persona con discapacidad psicosocial
    • Persona con discapacidad intelectual

    Usar estas expresiones refleja una actitud respetuosa y ayuda a que todas y todos  se sientan parte de los espacios donde viven, estudian y comparten. Si quieres conocer más de este tema, no te pierdas nuestra programación especial este 3 de diciembre durante todo el día.  

  • Datos curiosos sobre el Metro de Bogotá en Chema te lo cuenta

    Datos curiosos sobre el Metro de Bogotá en Chema te lo cuenta

    ¿Te imaginas viajar por Bogotá en un tren moderno, rápido y que además cuide el planeta? ¡Eso es justo lo que está por hacerse realidad! En este capítulo de “Chema te lo cuenta”, nuestro explorador se fue hasta el Patio Taller del Metro de Bogotá para contarnos cómo se construye el Metro del futuro.  

    Allí, Chema conoció un lugar enorme donde se arman las piezas que harán posible este gran proyecto. Nos mostró las columnas, los pilotes y las dovelas, unas piezas gigantes que servirán para formar los túneles y sostener las estaciones. Cada una de ellas es esencial para que el metro pueda moverse seguro por toda la ciudad. 

    Mira el capítulo completo y descubre junto a Chema cómo avanza el metro del futuro y todos los secretos de su construcción.

     

    ¡Datos curiosos sobre El Metro del Futuro en Chema te lo cuenta! 

    • ¡Trabajo en equipo con China!
      El Metro de Bogotá se está construyendo junto a ingenieros y técnicos de China. ¡Hay más de 180 expertos trabajando con los colombianos! Como algunos no hablan español, usan traductores y hasta están aprendiendo nuestras palabras. ¡Todo sea por hacer historia en Bogotá!
    • 16 estaciones llenas de movimiento
      Cuando esté listo, el Metro tendrá 16 estaciones y recorrerá casi 24 kilómetros. ¡Será como cruzar media ciudad en menos de media hora!
    • El gigante Patio Taller
      En Bosa hay un lugar enorme llamado Patio Taller, donde los trenes “duermen”, se arreglan y se preparan para salir a trabajar cada día. ¡Como un spa para metros!
    • Conexión total
      De las 16 estaciones, 10 estarán conectadas con TransMilenio, para que puedas combinar tu viaje y llegar rapidísimo a cualquier parte de la ciudad
    • El Metro tendrá aislamiento acústico  
      Contará con una tecnología que lo hace más silencioso, lo que significa:
      -Menos contaminación sonora
      -Más tranquilidad para los barrios que estén cerca
      -Y un viaje más cómodo para quienes vayan dentro del tren

    Pero eso no es todo, gracias a la tecnología que se usa en su construcción, este tren podrá transportar a más de un millón de personas al día. ¡Una locura de modernidad! 

    El Metro del futuro no solo significa vías nuevas y trenes veloces, también representa una ciudad que sueña, innova y piensa en su gente. Detrás de cada estructura hay cientos de personas que trabajan día y noche para que, muy pronto, podamos disfrutar de una forma diferente de movernos. 

    🔎Conoce estos increíbles hallazgos fósiles muy cerca de Bogotá

    Así que ya sabes, cuando escuches hablar del Metro, piensa que no es solo un tren… ¡es el futuro de Bogotá que está tomando forma! 
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  • Mundos Cercanos: una serie en la que chicas y chicos hablan de temas que les importan

    Mundos Cercanos: una serie en la que chicas y chicos hablan de temas que les importan

    Mundos Cercanos es una serie de 18 capítulos donde chicos y chicas se encuentran, por primera vez, para conversar, sin adultos guiando y sin guion; solo dos personas sentadas frente a frente, dispuestas a escucharse, a compartir lo que sienten, lo que piensan, lo que viven o vivieron. 

     

    En un mundo donde muchas veces los grandes deciden de qué se habla, cómo y cuándo, Mundos Cercanos propone algo distinto: dejar que las chicas y chicos dialoguen, y que esa conversación sea guiada por lo que ellas y ellos piensan, opinan o sienten. Esta serie se convirtió, además, en un ejercicio de escucha, de mirar al otro con atención y de entender que, aunque cada uno venga de un lugar distinto, hay emociones, preguntas y experiencias que pueden ser compartidas.

    Esta serie es una coproducción internacional liderada por Escuela Plus, un proyecto educativo que promueve el acceso a contenidos de calidad en toda América Latina. Fue grabada en Argentina, Chile y Colombia, y en cada país se registraron encuentros únicos, atravesados por las realidades, costumbres y formas de hablar de cada lugar. 

    En cada capítulo, dos chicos o chicas que no se conocían antes se sientan a hablar de algo que los toca de cerca: hablan sobre la familia,  los cambios,  la amistad, el miedo,  las redes sociales,  los estereotipos, de la soledad y también de los sueños. 

    👉 También te recomendamos el videocast de frente y con mente.

    A lo largo de la serie, se ven encuentros sinceros, momentos de conexión, y también diferencias. Pero siempre desde el respeto, desde la curiosidad, desde las ganas de entender al otro. Esa es la clave de Mundos Cercanos: mostrar que, cuando alguien habla con honestidad y alguien más escucha de verdad, las distancias se achican.

    Colombia presente en la serie Mundos Cercanos 

    En Colombia, se grabaron cinco encuentros, en algunas de las bibliotecas públicas de La Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed. En cada uno se dieron cita dos chicos o chicas, y hablaron de temas que han vivido desde distintas perspectivas. Cada una de estas conversaciones reflejan sus experiencias y también es una forma de ver y entender cómo se viven en la infancia ciertos temas.

    Sofía y Thiago

    Los dos viven con sus mamás, porque sus padres se separaron. Hablaron de cómo es crecer así, de lo que sienten cuando piensan en la ausencia de sus papás y de lo importante que es tener adultos cerca que los acompañen, los entiendan y los hagan sentir seguros. 

    Tomás y Salomón

    Uno vive en una zona rural; el otro, en un barrio muy poblado de la ciudad. Aunque sus entornos son distintos, ambos han sentido miedo en algún momento. En esta charla se animaron a contar cómo viven esa sensación y qué hacen para seguir adelante. Hablaron de seguridad, de confianza, de valentía, y de lo importante que es reconocer el miedo.

    Itzel y Ana Lucía

    Las dos viven en Bogotá, pero nacieron lejos: una en Quibdó, la otra en Chiquinquirá. Recordaron sus lugares de origen, las comidas, las personas, los sonidos. Hablaron de lo que extrañan, de lo que han descubierto en la ciudad, y de cómo, al mudarse, uno cambia, pero también guarda dentro todo lo que fue. Una conversación sobre raíces, identidad y transformaciones.

    Evangeline y Jimmy

    Ella patina en rampas y barandas; él baila diferentes ritmos. Juntos hablaron sobre cómo, muchas veces, las personas esperan que los chicos hagan ciertas cosas y las chicas otras. Pero ellos eligieron seguir lo que de verdad les gusta, aunque eso rompiera con lo que otros esperaban. 

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    Nicolás y Emilia

    Nicolás está muy conectado a las redes sociales. Emilia no las usa. En este encuentro compartieron sus puntos de vista sobre el mundo digital: lo bueno, lo no tan bueno, lo que se gana y lo que a veces se pierde. Hablaron sobre el tiempo, la atención, la comparación, y cómo todo eso puede influir en el día a día de chicos y chicas.

    ¿Estás listo para escuchar estas conversaciones tan necesarias, importantes e interesantes? No te pierdas desde este 20 de octubre Mundos Cercanos, una serie para recordar que hablar de una manera genuina es una de las formas más lindas y humanas de reconocer a los demás y sus historias. Esta es una serie que también puedes ver en www.escuelaplus.com y en los canales de YouTube de Escuela Plus y de eureka, Tu Canal. 

  • ¿Cómo emprender desde jóvenes?

    ¿Cómo emprender desde jóvenes?

    Seguramente en estos tiempos has escuchado muchas veces de la palabra emprender, pues más allá de estar de moda se ha convertido en una forma de expandir nuestra creatividad y de dar pasos importantes en los sueños que tenemos.

    Y es que emprender para muchos es un reto, pues quizá cuando tomas la decisión de emprender con algo haya muchas preguntas, quizá hasta miedo, pero intentarlo siempre va a ser una manera de saber de todo lo que eres capaz.

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    Quizá uno puede pensar que emprender es solo cosa de adultos, pero no. De hecho, ¿cuántos acá tuvieron en su colegio un proyecto en el que crearon sus productos y marca? Seguramente para muchos esa fue la primera vez en esto, y es que sí también podemos emprender desde que somos chicas y chicos, no desde una mirada laboral, sino como una forma de tener nuestros primeros ahorros, de aportar a eso que siempre hemos soñado o incluso poner en acción nuestras convicciones, y es que sí, aunque emprender muchas veces se relaciona con una forma para obtener ingresos monetarios, pero emprender no solo es eso, también podemos emprender un proyecto social o una iniciativa cultural o digital, etc, hay mil posibilidades. 

    ¿Por qué es una buena idea emprender siendo jóvenes?

    Emprender desde joven significa empezar a moverse, a probar ideas, a buscar soluciones a problemas que ves cerca. Todo eso ayuda a descubrir lo que te gusta, a trabajar en equipo, a tomar decisiones y a confiar más en ti.

    Además, hoy tienes muchas herramientas a tu alcance: tecnología, redes sociales, talleres y espacios donde puedes aprender y compartir con otros jóvenes como tú. Emprender también te permite ser más creativo, asumir responsabilidades y pensar en grande, aunque empieces con algo pequeño.

    No necesitas tenerlo todo resuelto, pero sí es importante tener ganas de aprender, de saber que puedes equivocarte, pero siempre está la posibilidad de volver a intentarlo. 

    ¿Te está sonando la idea de emprender? Hoy desde eureka te queremos compartir algunos consejos para que vayas con toda por ese objetivo. 

    1. Haz una lista de las cosas que te gustan, de esas ideas que más te suenan, y a partir de ahí haz una lluvia de ideas de formas en las que puedes emprender partiendo de eso que te gusta. 

    2. ⁠Cuando tengas una idea más clara piensa quién o quiénes pueden ser tus compañeros en esta aventura, puede ser alguien de tu familia, un amigo, un vecino, un profe. Cuéntale la idea y a hacerlo en equipo.

    3. Con quienes hayas decidido empezar este camino define los objetivos, plantéate juntos a ellas o ellos qué buscas con este emprendimiento, qué esperas que pase y lo que sueñas a través de esto que están iniciando. 

    4. Define un paso a paso, emprender puede ser un camino muy largo pero aterrizarlo hará que todo sea más fácil. Define qué harás de primero; hacer un prueba del producto, o quizá definir un presupuesto inicial, etc. 

    5. ⁠Darle identidad al emprendimiento, define un nombre, un logo, incluso piensa si las redes sociales pueden ser una herramienta útil, y si sí, piensa cómo puedes divulgar por allí tu emprendimiento.

    6. Inspírate, busca otros parches o personas que hagan cosas como las que tú vas a comenzar a hacer, identifica qué admiras y que de eso que ves en ellos quisieras llegar a alcanzar.

    7. Identifica cómo vas a darle visibilidad a tu emprendimiento, puede ser por medio de redes sociales, como mencionamos más arriba, pero pueden haber más opciones: ferias a las que puedes postularte, el voz a voz, eventos, etc.

    8. ⁠Hay diversos apoyos a quienes deciden emprender, busca convocatorias, proyectos y también empieza a moverte por ahí también. 

    9. ⁠Llega a acuerdos con tú cómplices en esta aventura y ponte manos a la obra con esos primeros pasos que definiste. 

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    Desde aquí te mandamos toda la buena energía para que la rompas con tu emprendimiento, recuerda que se puede volver a comenzar las veces que sean necesarias y que emprender también empieza con proyectos pequeños que terminan siendo gigantes. ¿Quieres más motivos? No te pierdas este Chema te lo cuenta.

     

  • Los hallazgos fósiles más sorprendentes cerca de Bogotá

    Los hallazgos fósiles más sorprendentes cerca de Bogotá

    ¿Alguna vez en tu vida has escuchado hablar de fósiles? Un fósil es una prueba física de que algo estuvo vivo hace miles o millones de años. Puede ser un hueso, un diente, una huella, una hoja marcada en piedra o incluso un excremento. Aunque muchas veces pensamos en dinosaurios cuando escuchamos la palabra fósil, en realidad existen fósiles de muchos tipos de organismos: peces, insectos, plantas, microorganismos. 

    No todos los seres vivos se convierten en fósiles, para que eso pase, tienen que morir en un lugar donde sus restos no se descompongan rápido. Luego, deben quedar cubiertos por sedimentos (como barro o arena) que, con el tiempo, se endurecen y se transforman en roca. Lo más común es que se conserven las partes duras, como huesos o caparazones, pero a veces también quedan marcas: huellas, mordeduras, todo lo que un organismo pudo haber dejado atrás.

    Estudiar fósiles es lo que hace la paleontología, una ciencia que se dedica a entender cómo era la vida en el pasado. Gracias a los fósiles, hoy sabemos cómo eran los animales que ya no existen, cómo vivían, qué comían y cómo se relacionaban entre sí. También podemos saber cómo era el clima en distintas épocas y qué tan diferentes eran los paisajes que hoy conocemos. Con esta información, no solo miramos hacia el pasado, sino que también entendemos mejor los cambios por los que ha pasado la Tierra.

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    Colombia es un país muy rico en fósiles. En Villa de Leyva, Sáchica, Floresta o Sogamoso, se han encontrado fósiles de animales marinos que vivieron hace más de 100 millones de años, cuando una gran parte del territorio estaba cubierto por mar. En las rocas de estas regiones se han hallado plesiosaurios, ictiosaurios, amonites, peces y muchas otras especies que vivieron en lo que hoy son montañas.

    En el desierto de la Tatacoa, por ejemplo, se han encontrado fósiles de tortugas gigantes, cocodrilos antiguos y mamíferos extintos que vivieron mucho después de la era de los dinosaurios. Aunque esta ciencia ha sido desarrollada durante siglos, con pensadores antiguos como Xenophanes o científicos como Mary Anning, quien descubrió importantes fósiles marinos en Inglaterra, en Colombia su historia ha tenido un camino particular. Durante mucho tiempo, el estudio paleontológico en el país fue limitado. Sin embargo, ha tenido una larga historia.

    De hecho, se tiene registros de que los primeros ejemplares hallados en nuestro país fueron por científicos como Alexander von Humboldt, los cuales fueron llevados a Europa para ser analizados, debido a la falta de infraestructura científica local. Uno de los casos más conocidos es el del Callawayasaurus colombiensis, un reptil marino del Cretácico descubierto en Boyacá, cuyos fósiles fueron transportados a la Universidad de California. Solo décadas después, parte de esos restos regresaron al país. Hoy existen museos, como el de paleontología en Villa de Leyva, y más estudiantes, científicos y curiosos están aprendiendo sobre la historia natural de Colombia.

    Este país, con su enorme diversidad geológica, tiene todavía muchos secretos bajo tierra. Los fósiles que se han encontrado hasta ahora son solo una parte de todo lo que aún puede descubrirse. Y como sabemos que en este parche hay muchos, pero muchos chicos y chicas interesados por la ciencia, hoy les queremos contar sobre 5 hallazgos fósiles que se han hecho muy cerca de Bogotá. ¿Estás listo? Aquí vamos.

    1. Insectos en La Calera, Cundinamarca

    En el municipio de La Calera, a pocos kilómetros de Bogotá, en 2022 un descubrimiento dejó a más de uno con la boca abierta: dos insectos diminutos, fosilizados en una roca. Los responsables del hallazgo fueron Edwin Cadena (paleontólogo) y Andrés Alfonso (biólogo), ambos de la Universidad del Rosario, que estaban explorando en la mina La Popa con la intención de buscar hojas fósiles. 

    Mientras observaban una pared rocosa con marcas diagonales curiosas, decidieron tomar algunas muestras. Entre los fragmentos había dos «bichitos raros», como los llamaron en un principio. Solo después de analizarlos con herramientas especiales en laboratorio, se dieron cuenta de lo que realmente habían hallado: el fósil de una especie de mosca y el de un pequeño escarabajo, ambos de hace unos 100 millones de años.

    Lo increíble de este hallazgo, publicado en la revista científica internacional Cretaceous Research, no fue solo su antigüedad, sino el hecho de que los insectos estuvieran preservados en piedra, pues los insectos al no tener estructuras duras como huesos o caparazones, se degradan fácilmente, así que encontrar uno fosilizado en roca es algo verdaderamente raro. Hasta ahora, lo único parecido en Colombia habían sido unas alas fosilizadas de libélula en Villa de Leyva y unos nidos de avispas antiguos en Cundinamarca.

    Pero más allá de su rareza, estos pequeños fósiles dieron pistas sobre cómo era La Calera en tiempos remotos. Las rocas del lugar y los restos encontrados indican que allí existió un antiguo lago de agua dulce, rodeado de vegetación. 

    1. Mastodonte en Anolaima 

    En 2017 en Anolaima, municipio de Cundinamarca, estaban listos para construir el restaurante escolar de un colegio. Las máquinas ya cavaban en el patio cuando, a unos tres metros de profundidad, ocurrió algo inesperado: aparecieron unos huesos enormes.

    Al principio, nadie sabía muy bien qué hacer. Algunos pensaron que podían ser restos de un dinosaurio, y otros simplemente prefirieron guardar silencio. Los trabajadores, temiendo que la construcción se detuviera, no dijeron nada de inmediato. Pero el guarda de seguridad del colegio, que pasaba todos los días vigilando el terreno, sí notó algo raro y decidió contarlo.

    Así fue como Alberto Rodríguez, uno de los encargados de la institución, se enteró. Al ver los huesos que eran grandes costillas, partes de una mandíbula, vértebras supo que no era un hallazgo común. Buscó ayuda de expertos, quienes revisaron las imágenes del descubrimiento y dieron la respuesta: lo que estaba enterrado allí no era un dinosaurio, sino un mastodonte, un enorme animal ya extinto que fue pariente de los elefantes actuales.

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    Lo más probable, dijeron los especialistas, es que se trataba de un ejemplar adulto. Por su tamaño y el estado de los restos, era un fósil importante. Además, no es cualquier cosa encontrar un mastodonte bajo un colegio. El hallazgo fue confirmado por el Centro de Investigaciones Paleontológicas de Colombia.

    Los mastodontes habitaron muchas regiones de Colombia, desde el norte hasta el sur del país, y vivieron entre 10.000 y 20.000 años atrás. Eran animales herbívoros con colmillos largos y curvos, y llegaron a convivir con los primeros seres humanos que caminaron por estas tierras.

    1. Restos marinos en Villeta

    En 2013, en la carretera que conecta los municipios de La Vega y Villeta, en Cundinamarca, investigadores de la Universidad Nacional hicieron un hallazgo que los llevó a replantear lo que se creía sobre la edad de las rocas de la zona.

    Durante varios recorridos con sus estudiantes, el profesor Pedro Patarroyo encontró restos de antiguos animales marinos parecidos a calamares y pulpos. Esto ya era sorprendente, considerando que hoy ese lugar está lleno de montañas. Pero lo más interesante fue que estos fósiles parecían mucho más antiguos de lo que se creía.

    Por años se pensó que esas rocas tenían unos 100 millones de años, pero los fósiles hallados indicaban otra cosa: en realidad, podrían tener al menos 110 millones de años, o incluso más.

    Quizá la diferencia te parezca menor, pero no lo es, este tipo de detalles en estos descubrimientos cambian muchas cosas, como saber mejor la historia del planeta, buscar minerales, crear mapas geológicos y hasta descubrir cómo se movieron los océanos o cómo se formaron las montañas.

    1. Un perezoso gigante en Quipile

    En 1956, en Quipile, Cundinamarca, se descubrieron los restos de un Megatherium, un perezoso gigante que vivió hace más de 480.000 años. Este mamífero herbívoro era enorme: podía medir hasta 6 metros de largo y pararse casi tan alto como un elefante.

    El Megatherium tenía patas cortas y fuertes, garras curvas para romper ramas y una cola musculosa que usaba como apoyo para mantenerse de pie mientras comía. Aunque era un animal tranquilo, su tamaño lo hacía imponente.

    Este gigante formó parte de los animales del Pleistoceno. Se cree que desapareció hace unos 10.000 años debido a cambios en el clima y a la caza por parte de los primeros humanos.

    1. Uno de los manatíes más antiguos en Tocaima

    En 2005 en una zona rural de Tocaima, Cundinamarca, dos campesinos encontraron varios fósiles mientras trabajaban. La mayoría parecían de tortugas o cocodrilos antiguos, pero uno, en especial, pasó desapercibido durante mucho tiempo: un pedacito de mandíbula con dos dientes.

    Años después, el paleontólogo Jorge Moreno-Bernal lo notó en una colección mientras revisaba restos de cocodrilos. Al examinarlo más de cerca, se dio cuenta de que no era un reptil sino un mamífero, y no cualquiera: todo indicaba que se trataba de un antiguo manatí.

    Para entender mejor de qué especie se trataba, Moreno-Bernal contactó a la paleontóloga Catalina Suárez, quien en ese momento trabajaba con fósiles de mamíferos sudamericanos. Juntos comenzaron a investigar y se sumaron dos expertos más al equipo: Javier Gelfo, del Museo de La Plata en Argentina, y Jorge Vélez-Juarbe, del Museo de Historia Natural de Los Ángeles, especialista en manatíes fósiles.

    Entre los cuatro identificaron al fósil como un pariente del Potamosiren magdalenensis, un manatí extinto que vivió hace más de 13 millones de años. Pero este fósil encontrado en Tocaima era aún más antiguo: alrededor de 17 millones de años, lo que lo convierte en uno de los manatíes de agua dulce más antiguos descubiertos en América del Sur.

    ¿Cuál de estos hallazgos te sorprendió más? Cuéntanos en redes sociales, donde nos encuentras como @eurekatucanal. A nosotros lo que más nos dejó impactados es saber que muy cerca a nuestra ciudad han sucedido estos hallazgos tan sorprendentes. Si quieres conocer más de hallazgos fósiles y paleontología no te pierdas este  Chema te lo cuenta.

  • Los “logos” del conocimiento

    Los “logos” del conocimiento

    En nuestro idioma, muchas palabras pueden cambiar o transformarse al agregarles pequeñas partes. Esas partes no tienen mucho sentido por sí solas, pero al unirse a una palabra, la completan o le dan un nuevo significado. A esas partes se les llama afijos.

    Uno de los tipos más comunes de afijos es el sufijo, los cuales se colocan al final de una palabra y pueden ayudarnos a decir, por ejemplo, quién hace algo, cómo es algo o de qué se trata.

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    Además de los sufijos, también hay otras formas de armar nuevas palabras. Están los prefijos que se colocan al principio de una palabra y también cambian su significado. Por ejemplo: imposible, viene de «posible», pero al agregar el prefijo «im», se convierte en su contrario: algo que no se puede hacer o submarino, el prefijo «sub» significa «debajo», así que «submarino» es algo que va debajo del mar.

    También existen los infijos que son las partes que se colocan en medio de una palabra, entre la raíz y un sufijo, pero no cambia su significado. Su función principal es ayudar a que la palabra suene mejor o sea más fácil de pronunciar. Por ejemplo, en la palabra panadería, la raíz es pan, el sufijo es ería (que indica lugar donde se hace algo), y en el medio se ha puesto ad, que es el infijo.

    Ya teniendo esto claro, que además seguro te va  ayudar en tu clase de español, hoy te queremos hablar de un sufijo muy conocido que a su vez nos funciona saberlo, pues nos habla de profesiones que quizá aquí algunos quieren tener. 

    El sufijo «logo» y sus palabras 

    Entre todos los sufijos que existen, hay uno muy interesante: el sufijo «logo». Este se usa para hablar de personas que saben mucho sobre un tema específico o que se dedican a estudiarlo o trabajar con eso.

    La palabra viene de una lengua muy antigua, el griego, y está relacionada con la idea de «conocimiento», «palabra» o «estudio». Por eso, cuando una palabra termina en «logo», casi siempre se refiere a alguien que ha aprendido mucho sobre un tema y que lo estudia en profundidad.

    ¿Pero quiénes son esas personas y qué es lo que estudian? Justo por eso estamos aquí, para contarte sobre algunos “logos” y de paso mires si haces match con alguna de estas profesiones. Quien quita que gracias a esta nota decidas o te inclines por una profesión para tu futuro.

    Geólogo/Geóloga: el “logo” que estudia la Tierra

    Observa la Tierra para entender cómo se formó, qué cambios ha tenido y qué pasa bajo nuestros pies. Estudia rocas, volcanes y montañas, y muchas veces trabaja afuera, explorando la naturaleza y recogiendo muestras para aprender más.

    También ayuda a encontrar recursos importantes como agua y minerales, y a prevenir problemas como terremotos o deslizamientos, para cuidar el planeta y a las personas que vivimos en él.

    Antropólogo/Antropóloga: el “logo” que estudia a las personas

    Investigan cómo vivían las personas en el pasado, cómo vivimos ahora y cómo podríamos vivir en el futuro. Se interesan por nuestras costumbres, formas de hablar y maneras de relacionarnos con los demás.

    Algunos estudian las lenguas, otros las tradiciones o cómo hemos cambiado con el tiempo. Para entender todo eso, observan y comparan la vida de personas en diferentes partes del mundo.

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    Arqueólogo/Arqueóloga: el “logo” que estudia el pasado

    Estudian los objetos y lugares que dejaron las personas hace mucho tiempo, como herramientas, huesos o pinturas en las paredes. Con eso, tratan de saber cómo vivían, qué comían y qué creencias tenían.

    Para descubrir todo esto, a veces excavan en el suelo, pero también usan tecnología y estudian textos antiguos para aprender más sobre nuestra historia.

    Sociólogo/Socióloga: el “logo” que estudia cómo vivimos juntos

    Analizan cómo las personas se organizan en grupos y cómo nos relacionamos. También estudian problemas que afectan a muchas personas, como la desigualdad o la pobreza.

    Hacen preguntas y observan lo que pasa en barrios, ciudades y países para entender qué pasa en la sociedad y buscar maneras de mejorarla.

    Filólogo/Filóloga: el “logo” que estudia las palabras y los textos

    Investigan de dónde vienen las palabras, cómo han cambiado y qué significan en distintos momentos de la historia. Lee textos antiguos para entender cómo hablaban y pensaban las personas.

    Además, traduce y corrige esos textos para que todos podamos entenderlos hoy, ayudándonos a conocer mejor nuestra cultura y nuestra historia.

    Politólogo/Politóloga: el “logo” que estudia el poder y la política

    Analizan cómo funcionan los gobiernos, las leyes y las decisiones que afectan a la sociedad. Quiere entender quién toma las decisiones y cómo esas decisiones afectan a las personas.

    También estudia cómo hacer que las sociedades sean más justas y que las personas puedan participar para mejorar su comunidad y su país.

    Psicólogo/Psicóloga: el “logo” que entiende cómo pensamos y sentimos

    Ayudan a las personas a entender sus emociones y a manejar problemas como el estrés, la tristeza o los conflictos. Escucha, pregunta y usa terapias para que cada persona se sienta mejor y pueda superar sus dificultades.

    Trabaja en escuelas, hospitales y consultorios, y muchas veces colabora con otros especialistas para apoyar a quienes necesitan ayuda.

    Zoólogo/Zoóloga: el “logo” que estudia a los animales

    Investigan cómo viven los animales, qué comen, cómo se relacionan y cómo cuidan su entorno. Puede estudiar animales grandes como elefantes o pequeños como insectos, tanto en la naturaleza como en lugares especiales.

    Su trabajo ayuda a proteger a las especies y a encontrar maneras para que los animales y las personas puedan vivir en equilibrio.

    Espeleólogo/Espeleóloga: el “logo” que explora cuevas

    Estudian las cuevas para descubrir cómo se formaron y qué cosas hay dentro. Explora lugares oscuros y profundos para aprender sobre la tierra que está bajo nosotros.

    Además de explorar, recoge información y hace estudios para ayudarnos a conocer y cuidar estos lugares tan especiales.

    ¿Quieres ver a uno de estos “logos” en acción? No te pierdas este capítulo de Generación eureka pregunta, en la que un espeleólogo nos cuenta más de su profesión y de lo interesante que es su quehacer. Escríbenos en @eurekatucanal qué “logo” agregarías o cuál es tu favorito. 

  • Una aventura en Mochuelo: naturaleza, reciclaje y postres en Bogotá

    Una aventura en Mochuelo: naturaleza, reciclaje y postres en Bogotá

    En Bogotá hay planes para todos los gustos, pero este es especial: combina naturaleza, reflexión ambiental y, por supuesto, comida deliciosa. Así que esta es una invitación a vivir una experiencia de campo sin salir de la ciudad en el Mochuelo, es ese lugar donde todo esto es posible y a donde fuimos a explorar junto a Chema.

    Ubicado en medio del Parque Minero Industrial, donde operan cerca de 34 ladrilleras y areneras, y muy cerca del relleno sanitario Doña Juana, Mochuelo es un lugar que sorprende por su contraste. Es un ecosistema subxerofítico, es decir, un entorno de baja humedad donde el sol brilla con fuerza y la vegetación resiste con todo. Pero lo más interesante es que este plan no es cualquier paseo: aquí la conciencia ambiental es protagonista.

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    Los guías del recorrido son recicladores de oficio, quienes no solo conocen el terreno como la palma de su mano, sino que también comparten historias reales sobre los desafíos del manejo de residuos en la ciudad. 

    Uno de los puntos más impactantes del recorrido es la Piedra del Mohán. Desde allí, además de tener una vista increíble del paisaje, se alcanza a ver el relleno sanitario. Es un panorama que nos pone a pensar sobre la producción desmedida de basura y cómo esto afecta directamente a la comunidad.

    Después del recorrido por la piedra, el siguiente destino fue Lácteos Santa Mónica. Este lugar es una parada obligada para los amantes de los postres. Allí encuentras cuajada, leche fresca, yogur, obleas, helados y una variedad de quesos que no decepcionan. Chema, quien estuvo en esta aventura, incluso aprendió a hacer yogur. El resultado fue un verdadero 1000/10.

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    Para cerrar con broche de oro, visitamos la planta de aprovechamiento de residuos orgánicos en Mochuelo Bajo, donde toneladas de desechos se convierten en compost. Ver este proceso en acción deja claro que cada pequeña acción cuenta para cuidar el planeta.

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    Sin duda, este no es un plan turístico cualquiera, es una experiencia que mezcla conciencia, aprendizaje, paisajes inesperados y sabores locales. Mochuelo te muestra una Bogotá distinta, donde el campo y la ciudad se cruzan, donde la basura se convierte en recurso y donde puedes salir con el corazón lleno, el estómago contento y la mente más despierta. 

    Si estás buscando un plan diferente, Mochuelo es el lugar indicado y para que vivas de primera mano esta experiencia que te acabamos de contar, no te pierdas este Chema te lo cuenta.

     

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC

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