Etiqueta: Cultura

  • 🎞️¿Qué harías si el país entero cree que eres un héroe pero en realidad escondes un secreto? Descubre «Esto huele mal»

    🎞️¿Qué harías si el país entero cree que eres un héroe pero en realidad escondes un secreto? Descubre «Esto huele mal»

    ¿De qué trata «Esto huele mal»? Una mentira «explosiva»

    La historia nos presenta a Ricardo Caicedo, un hombre de negocios aparentemente exitoso y felizmente casado. Todo parece ir bajo control hasta que un atentado terrorista en el prestigioso club El Nogal sacude a la ciudad. Ricardo, que supuestamente estaba en una reunión de negocios en ese mismo lugar, se convierte ante los ojos de su esposa y del mundo en un «sobreviviente milagroso».

    El problema es uno solo: Ricardo nunca estuvo en el club.

    A partir de ese momento, lo que empieza como una mentira piadosa para ocultar una infidelidad se transforma en una carrera frenética por mantener las apariencias. Mientras el país lo ve como un héroe, él debe tejer una red de engaños cada vez más absurda para que su esposa no descubra dónde estaba realmente esa noche.

    ¿Por qué te va a enganchar esta película?

    • Un ritmo frenético: La película es una montaña rusa. Cada vez que crees que Ricardo va a ser descubierto, ocurre un giro inesperado que lo obliga a inventar una mentira aún más grande.
    • Talento nacional de lujo: Protagonizada por Diego Cadavid, quien logra capturar perfectamente la desesperación y el carisma de un hombre atrapado en su propia trampa. Lo acompañan grandes figuras como Cristina Campuzano y Valerie Domínguez.
    • Identidad y humor negro: Dirigida por Jorge Alí Triana, la cinta mezcla el suspenso con un humor ácido que retrata de forma brillante ciertos aspectos de la sociedad colombiana, el ego y las relaciones de pareja.

    La intriga que te mantendrá pegado a la pantalla

    ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para que no te pillen en una renuncia? Esa es la pregunta que te harás durante toda la función. La película no solo es divertida, sino que genera una expectativa constante: quieres saber si Ricardo se saldrá con la suya o si todo su mundo se desmoronará frente a las cámaras de televisión.

    Es una historia de enredos moderna, inteligente y, sobre todo, muy entretenida, que te hará cuestionar si realmente existe tal cosa como una «mentira inofensiva».

    ¡No te la pierdas! Si quieres disfrutar de una de las comedias más ingeniosas del cine nacional, recuerda que «Esto huele mal» estará disponible en Canal Capital a partir de este 12 de enero. ¡Marca el calendario y prepárate para descubrir que, a veces, tapar un error puede ser el error más grande de todos!

  • De un secreto oscuro a ganar 4 Premios Goya: Por qué no puedes perderte «El Bola» este 11 de enero

    De un secreto oscuro a ganar 4 Premios Goya: Por qué no puedes perderte «El Bola» este 11 de enero

    ¿De qué trata «El Bola»? Un secreto que pesa, una amistad que libera

    La película nos presenta a Pablo, un niño de 12 años apodado «El Bola» por una esfera metálica que siempre lleva consigo. A simple vista, Pablo es un chico retraído y solitario que parece vivir en su propio mundo. Sin embargo, detrás de esa mirada seria se esconde una realidad familiar turbulenta y un secreto que guarda con un orgullo herido.

    Todo cambia con la llegada de Alfredo, un nuevo compañero de colegio cuya familia es el polo opuesto a la suya. Mientras que en la casa de Pablo reina el silencio y el miedo, en la de Alfredo hay comunicación, libertad y, sobre todo, mucho cariño. Es a través de este nuevo vínculo que «El Bola» empieza a descubrir que la vida puede ser distinta y que no está solo en su lucha.

    Razones para no perdértela (sin spoilers)

    • Una actuación magistral: Juan José Ballesta, quien interpreta a Pablo, logra una interpretación tan natural y honesta que te hará sentir cada una de sus emociones. No por nada se llevó el Goya al Mejor Actor Revelación.
    • Cine con alma: Dirigida por Achero Mañas, la película huye de los sentimentalismos baratos para ofrecer una historia cruda pero increíblemente humana. Es un retrato fiel de la España de barrio, donde la lealtad entre amigos es el tesoro más valioso.
    • Multigardonada: «El Bola» no solo conquistó al público, sino también a la crítica, llevándose 4 premios Goya, incluyendo el de Mejor Película. Es, sin duda, un referente del cine social que sigue vigente hoy en día.

    ¿Por qué verla?

    Más allá de ser un clásico, es una invitación a mirar más allá de las apariencias. Es una película que te genera expectativa, que te mantiene al borde del asiento esperando ver cómo Pablo encuentra la fuerza para enfrentar sus propios fantasmas. Es una historia de resiliencia que nos enseña que, a veces, la familia que elegimos (los amigos) es la que nos salva la vida.

    ¡Prepara el sofá y agéndate! No tienes que ir muy lejos para disfrutar de este peliculón. «El Bola» estará disponible en Canal Capital desde este 11 de enero. Es el plan perfecto para iniciar el año con buen cine, de ese que te toca el corazón y te hace ver el mundo con otros ojos.

    ¡No dejes que te lo cuenten y descubre por qué esta película marcó un antes y un después en la historia del cine!

  • 🎬 Destinos: cuando varias vidas se cruzan en el momento menos esperado

    🎬 Destinos: cuando varias vidas se cruzan en el momento menos esperado

    La historia se construye a partir de cinco personajes muy distintos entre sí, cada uno enfrentando su propio punto de quiebre. Un boxeador que entiende que la pelea más importante no siempre ocurre en el ring; un hombre que sale de prisión después de más de treinta años y debe reaprender a vivir en libertad; un barrendero con un sueño claro que se niega a abandonar; un ayudante de construcción atrapado entre la rutina y sus responsabilidades; y una cantante que se alejó de la música tras una pérdida que marcó su camino.

    A medida que la película avanza, Destinos va tejiendo estas historias de forma natural, mostrando cómo el pasado pesa, pero también cómo el futuro se abre paso incluso en los escenarios más cotidianos. La ciudad se convierte en un escenario vivo donde los encuentros, las miradas y los pequeños gestos transforman la vida de los personajes, recordándonos que nadie transita solo su historia.

    Lejos de una única trama, la película funciona como un mosaico de experiencias que reflejan temas universales como la esperanza, la segunda oportunidad, los sueños postergados y la necesidad de seguir adelante. Cada personaje avanza a su ritmo, pero todos comparten una misma búsqueda: encontrar sentido y dirección en medio de la incertidumbre.

    Destinos es una invitación a detenerse, observar y conectar con relatos que se sienten cercanos, reales y profundamente reconocibles. Una historia coral que atrapa por su forma de contar la vida desde lo simple, lo humano y lo cotidiano, dejando al espectador con la expectativa de descubrir cómo cada decisión puede cambiarlo todo.

    📺 Disponible en Canal Capital desde el 10 de enero, esta película llega como una oportunidad para reencontrarse con el cine colombiano y dejarse llevar por historias que hablan de sueños, memoria y nuevos comienzos.

  • Falleció Beatriz González, maestra del arte colombiano y cronista visual de nuestra historia

    Falleció Beatriz González, maestra del arte colombiano y cronista visual de nuestra historia

    Este 9 de enero de 2026, a los 93 años, falleció Beatriz González, una de las artistas más influyentes de Colombia y América Latina. Su partida deja un legado que seguirá iluminando la memoria colectiva de nuestro país.


    Una vida dedicada al arte y la memoria

    Nacida en Bucaramanga en 1932, González transformó la manera de narrar la historia y la vida cotidiana a través del arte. Con colores planos, apropiaciones de imágenes populares y una mirada crítica, convirtió escenas comunes y hechos dolorosos en obras que invitan a reflexionar sobre quiénes somos como sociedad.

    Su obra dialogó con la violencia política, la cotidianidad y la identidad nacional, convirtiéndola en pionera de una modernidad crítica en América Latina. Además de artista, fue curadora, crítica e historiadora, aportando a la construcción de instituciones culturales y al análisis del arte colombiano.

    Obras emblemáticas

    • Auras anónimas: intervención en los columbarios del cementerio central de Bogotá. La artista Beatriz González cubrió 8957 nichos con la silueta de hombres cargando cadáveres.
    • “Los suicidas del Sisga” (1965): pieza icónica que transformó una fotografía de prensa en pintura, cuestionando la representación de la tragedia.
    • “Decoración de interiores” (1981): serie que reflexiona sobre la violencia política en Colombia.
    • Murales y mobiliario urbano: González llevó el arte a espacios públicos, acercándolo a la ciudadanía.

    Su huella en Bogotá

    La capital fue escenario fundamental de su vida y obra. Como curadora del Museo Nacional de Colombia, impulsó la conservación y difusión del patrimonio artístico. Sus intervenciones urbanas y murales dejaron una marca en el paisaje cultural de la ciudad.

    Bogotá la recuerda como una artista que convirtió el dolor y la memoria en imágenes poderosas, enseñándonos a mirar lo propio con sensibilidad y valentía.

    Foto: Secretaría de Cultura

  • Bogotá y las huellas muiscas que sobreviven en nombres y sabores

    Bogotá y las huellas muiscas que sobreviven en nombres y sabores

    El Bogotario guarda entre su concreto y su bullicio la memoria viva de los muiscas, pueblo indígena que habitó el Altiplano Cundiboyacense mucho antes de la llegada de los españoles.

    Esta herencia se refleja tanto en la toponimia de la ciudad como en su cocina. Desde barrios, cerros y quebradas hasta los sabores del maíz, la papa y la quinua, la impronta indígena permanece en la vida cotidiana.

    ¿De dónde proviene el nombre de Bogotá?

    El nombre de Bogotá, por ejemplo, proviene de Bacatá, que en lengua muisca significa ‘cercado fuera de la labranza’ o ‘cercado del sembrado’. Era el territorio de uno de los principales señoríos muiscas, gobernado por el zipa. Cuando los españoles llegaron en el siglo XVI, transformaron el vocablo en Bogotá, marcando el inicio de un proceso de adaptación cultural que, sin embargo, conservó la raíz ancestral.

    El idioma muisca, perteneciente a la familia Chibcha, sufrió siglos de represión durante la Conquista y casi desapareció, pero algunas de sus palabras han perdurado en el español cotidiano.

    Puedes leer: Bogotá, la ciudad donde el ladrillo construye identidad

    Términos como chimba (algo bueno o agradable), compa (compañero) o achantarse (desanimarse) son ejemplos de cómo este legado lingüístico sigue vivo. Otros vocablos, como chichi (hijo de la divinidad) o guaricha (princesa sagrada), conservan un significado más simbólico, recordando la riqueza cultural de los muiscas.

    Hoy, gracias a esfuerzos de los cabildos indígenas, se impulsa el rescate y la resignificación de esta lengua, que no solo abre una ventana al pasado, sino que también invita a los bogotanos a reconocer que muchos de los términos que usamos cada día son testigos de un mundo ancestral.

    Más allá de las palabras, la herencia muisca también se aprecia en la cocina. Prácticas de cultivo, preparación de alimentos y el uso de productos como maíz, papa y quinua son herencias que continúan nutriendo la identidad culinaria del Bogotario, recordando que, bajo el concreto de la ciudad, laten raíces profundas de historia y cultura.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • Jenny Ballestas: periodismo y creatividad cultural en Canal Capital

    Jenny Ballestas: periodismo y creatividad cultural en Canal Capital

    En el espacio Audiencias Capital, se abre un diálogo sobre cómo los medios públicos relatan la ciudad, defendiendo el derecho a la información, la libertad de expresión y el pluralismo. Esta vez, la conversación se centra en la cultura como derecho, herramienta de ciudadanía y dimensión esencial de la vida urbana.

    La protagonista de esta historia es Jennifer Ballestas, conocida como Jenny, comunicadora social y periodista afrocaribeña que, durante siete años, creó contenidos culturales en Instagram. Hoy, su experiencia llega a la televisión pública, llevando la mirada de la calle y de las redes al informativo AHORA de Canal Capital.

    Jenny comenzó su trabajo en televisión el 1 de diciembre, un giro inesperado en su trayectoria. La propuesta llegó desde la dirección del noticiero tras conocer su trabajo digital, y ella no dudó en aceptarla. «Es como una película en la que el personaje principal tiene un plot twist», cuenta sobre su llegada a la pantalla.

    Desde entonces, su día a día está lleno de aprendizaje y energía para adaptarse a la dinámica de la televisión, distinta a la de las redes sociales

    Puedes leer: Capitán Centella llega a Canal Capital

    Su vínculo con la cultura comenzó en la infancia, acompañada por sus padres a museos, talleres de poesía y cursos de artes plásticas en Cartagena. Aunque no siguió la carrera de artista plástica, su pasión por el arte se transformó en periodismo cultural. Asistir a exposiciones, conocer artistas locales y narrar estas experiencias a través de su proyecto personal El parche cultural, y posteriormente mediante su marca personal.

    En Bogotá, trabajó como estratega digital del Museo Nacional, acercando las colecciones a la ciudadanía mediante canales digitales. Esta experiencia consolidó su vocación: «No fui artista plástica, pero ahora hablo del arte y lo doy a conocer al mundo», afirma.

    Comunicación cultural

    Jenny es un ejemplo de proactividad en la comunicación cultural. Su trabajo demuestra que no se trata de esperar una política de inclusión, sino de acercarse a los colectivos, documentar sus procesos y visibilizar las expresiones culturales que a menudo permanecen al margen. Según la periodista, esta actitud es clave para enriquecer los contenidos de los medios públicos, donde la sección cultural ha sido históricamente percibida como secundaria frente al entretenimiento.

    Con su mirada activa, curiosa y comprometida, Jennifer Ballestas promete transformar la forma en que la cultura llega a los espectadores de AHORA de Canal Capital, mostrando que contar historias sobre el arte y la ciudad es, también, un acto de ciudadanía.

  • Jaime Flórez y su golpe de suerte en ‘El embajador de la India’

    Jaime Flórez y su golpe de suerte en ‘El embajador de la India’

    Basada en hechos reales ocurridos en Neiva en 1962, ‘El embajador de la India’ narra la aventura de Jaime Flórez, un colombiano ingenioso que, por un golpe de suerte, es confundido con un importante diplomático internacional.

    Lo que comienza como un juego de apariencias se convierte en una comedia de errores que expone tres rasgos de nuestra idiosincrasia: el arribismo, la adulación y el chisme.

    Comedia colombiana basada en hechos reales 

    Jaime, desempleado y exseminarista, llega al Hotel Neiva Plaza bajo el nombre de Maharajá Rama Ahujama y es recibido con todos los honores. Desde cenas protocolarias hasta eventos militares, la inocente población lo trata como a la realeza, mientras él navega entre su ingenio, los malentendidos y la atracción hacia Silvia, la hija del gobernador.

    Puedes leer: Maradona by Kusturica en Canal Capital

    La película captura el ambiente de la ciudad en los años 60, sus costumbres, su gastronomía y la ingenuidad que rodea a quienes creen estar frente a un embajador real.

    Siete motivos por los que no puedes perderte ‘El embajador de la India’ 

    • Combina humor, romance y un retrato social único de la Colombia de los años 60.
    • Hugo Gómez da vida a Jaime Flórez, un personaje lleno de picardía e ingenio colombiano.
    • La farsa de Jaime genera situaciones absurdas y entrañables, que provocan risas y complicidad.
    • Cada escena mantiene al espectador entre la risa y la sorpresa, creando un ritmo constante.
    • Desde las escapadas nocturnas con su amigo Almícar hasta los juegos de seducción y romance con Silvia, la historia cautiva.
    • La película destaca por la riqueza de sus detalles, que retratan costumbres, lugares y la vida cotidiana de Neiva 1962.

    Más allá de la comedia, la película es un espejo de la sociedad colombiana de la época y un homenaje a la creatividad de quienes saben convertir la vida cotidiana en una aventura. La mezcla de hechos reales, situaciones cómicas y la construcción de un personaje carismático hacen que El embajador de la India sea un filme que no se olvida, ideal para los amantes del cine colombiano y de historias que combinan humor y reflexión.

    No se pierda esta comedia el sábado 24 de enero, con funciones a las 5:30 p. m. y 9:00 p. m.. Podrá verla desde la comodidad de tu casa en www.canalcapital.tv o por tu televisor en Claro 116, ETB 256, DIRECTV 143, Movistar 164 y 113, TDT y Tigo 105.

  • El Chorro de Quevedo: el corazón bohemio donde late la historia de Bogotá

    El Chorro de Quevedo: el corazón bohemio donde late la historia de Bogotá

    En el centro histórico de Bogotá, entre calles empedradas y fachadas coloniales, se encuentra el Chorro de Quevedo. Un punto donde la historia, la leyenda y la vida cultural de la ciudad confluyen.

    Más que un sitio turístico, este rincón de La Candelaria es una plaza viva donde poetas, músicos, artistas callejeros y narradores urbanos se mezclan con estudiantes, viajeros y curiosos, dando forma a una de las escenas más vibrantes de la capital. 

    El lugar, cargado de simbolismo, ha sido descrito por historiadores como un espacio donde las huellas del pasado indígena muisca, la imposición colonial y las expresiones contemporáneas de arte conviven en permanente tensión.

    Según la versión más difundida, aquí estableció Gonzalo Jiménez de Quesada su primer campamento en 1538, lo que dio origen al mito fundacional de la ciudad. Sin embargo, investigaciones recientes señalan que mucho antes de la llegada de los conquistadores, el territorio, conocido por los muiscas como Thibsaquillo, formaba parte de una red sagrada usada para la observación del cielo y ceremonias rituales.

    El nombre actual del lugar surgió en 1832, cuando el sacerdote agustino Francisco Quevedo instaló una fuente pública para surtir de agua al vecindario. Ese ‘chorro’, destinado originalmente a un fin práctico, terminó convertido en un símbolo urbano y en el punto de partida de la bohemia bogotana. 

    Cafés, bares y arte: la vida que fluye alrededor

    Con el paso de las décadas, los cafés y bares que rodean el Chorro de Quevedo se transformaron en refugios para el pensamiento libre y la experimentación artística. En estos espacios, donde el olor a café se mezcla con la música en vivo, las tertulias improvisadas pueden girar en torno a la política, la poesía o la vida misma. Así, la bohemia del Chorro se ha consolidado como un modo alternativo de habitar la ciudad: desde el arte, la palabra y la colectividad.

    La chicha: un símbolo que resiste

    Entre las tradiciones que han perdurado en el tiempo, la chicha ocupa un lugar central. Esta bebida ancestral, heredada de los pueblos muiscas, se ha mantenido como emblema cultural y atractivo turístico. De acuerdo con datos de la Alcaldía de Bogotá, en el sector del Chorro se consumen más de 600.000 litros de chicha cada fin de semana, una cifra que evidencia su vigencia en la vida popular.

    Puedes leer: La moda bogotana refleja la identidad creativa de la ciudad

    Su preparación sigue un proceso artesanal: el maíz se cocina, se mezcla con piña y se deja fermentar durante tres días. En algunos casos, los productores añaden colorantes o sabores frutales para atraer a los visitantes, especialmente a los extranjeros. Más allá de su sabor, beber chicha en el Chorro es participar de una experiencia que combina historia, identidad y encuentro.

    Un punto de encuentro entre pasado y presente

    Hoy, el Chorro de Quevedo sigue siendo una metáfora viva de Bogotá: diversa, contradictoria, llena de historias que se entrelazan entre el rumor del público y la música que brota en sus esquinas. Es un espacio donde la memoria se reinventa cada noche, y donde lo ancestral y lo contemporáneo dialogan frente a una totuma de chicha, bajo la luz amarilla de los faroles coloniales.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

  • La evolución de la música electrónica en Bogotá: historia, mujeres y la fusión de lo local con lo global

    La evolución de la música electrónica en Bogotá: historia, mujeres y la fusión de lo local con lo global

    En el nuevo capítulo de La Nevera Sonora se recorrerá todo el universo de la música electrónica en Bogotá: trance, techno, house, guaracha, EBM, UKG, schranz, drum and bass, clubes, raves, fiestas y festivales. Un viaje por los sonidos que han hecho mover a la ciudad, desde los primeros espacios underground hasta los escenarios masivos y la escena internacional. Para Dahiana Rodríguez, periodista y DJ, cada momento tiene su historia y su nombre.

    “Cinema fue un lugar histórico que marcó un antes y un después para la música electrónica en Bogotá. Fueron 20 años en los que la verdadera inclusión se vivió como tenía que ser. Cinema tenía calidad musical y recibía a la gente desde el respeto y el conocimiento. Representaba una columna vertebral de la electrónica en la ciudad”, recuerda Dahiana sobre los primeros espacios donde este género comenzó a ganar fuerza.

    La legitimación cultural de la electrónica en Colombia también está marcada por hitos internacionales. Dahiana destaca, por ejemplo, la influencia de los eventos en Alemania tras la caída del Muro de Berlín y la puesta en escena de Alive de Daft Punk, que cambiaron la manera de presentar la música electrónica.  

    Puedes leer: Este 7 de agosto Cicloviva celebra el cumpleaños de Bogotá – Canal Capital

    “Más allá del género, era la unión lo que representaba la música. La gente, los DJs, el caminar todos en un solo sentir. Solo queríamos bailar, escuchar y estar pendientes del otro”, comenta.

    En una escena históricamente dominada por hombres, el papel de las mujeres ha cobrado fuerza. Dahiana apunta que cada vez hay más productoras y DJs en festivales y residencias. 

    “Tenemos más nombres de chicas siendo productoras y DJS. Amai, Camila La Sala y Pau Calderón son ejemplos que inspiran a otras mujeres a seguir ese camino. Siempre hay una mujer en los horarios de los fines de semana en buenos clubes de electrónica, y eso me da mucha fe y esperanza”.

    La fusión entre lo local y lo global es otro eje clave de la identidad actual de la electrónica colombiana. Artistas como Julio Victoria, Felipe Orjuela y Glad Kazuka combinan sonidos tradicionales latinoamericanos con electrónica, generando un producto exportable y único. 

    “Uno puede escuchar sus tracks en radios internacionales; es fantástico mantener esta identidad y que sigan saliendo proyectos donde se mezcle lo local con la electrónica”, asegura Dahiana.

    Finalmente, la era digital ha transformado la forma de descubrir y compartir música.

    “Antes era difícil encontrar música nueva, ahora está todo en plataformas, podcasts y redes. Puede ser abrumador, pero agradezco que los productores puedan presentar su música sin depender de grandes disqueras. Es un mundo inmenso al que estamos entrando y le tengo fe”, concluye Dahiana Rodríguez.

    La historia de la electrónica en Bogotá es, así, un viaje que combina memoria, inclusión, innovación y la potencia de nuevas generaciones, reafirmando a la ciudad como un referente cultural en América Latina.   

    No se pierda La Nevera Sonora, un nuevo capítulo cada semana. Viernes a las 5:30 p.m. y 9:00 p.m., repeticiones los domingos a las 6:00 p.m. 

  • La moda bogotana es identidad y creatividad en una ciudad que se viste de diversidad

    La moda bogotana es identidad y creatividad en una ciudad que se viste de diversidad

    La moda en Bogotá es mucho más que una tendencia pasajera, es un reflejo de su gente, su historia y su clima. En una ciudad donde el sol, la lluvia y el frío pueden aparecer en un mismo día, la manera de vestir se ha convertido en un ejercicio de adaptación, creatividad y expresión.

    Los bogotanos han aprendido a moverse entre capas, abrigos livianos y accesorios funcionales que les permiten transitar un entorno urbano cambiante. Esta relación entre el clima y la ropa ha moldeado un estilo práctico, versátil y con identidad.

    Del corsé al denim: la evolución del estilo capitalino

    Durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, la moda bogotana seguía de cerca los patrones europeos, especialmente los de París y Londres. Las mujeres usaban faldas amplias, corsés y blusas con cuello plisado, mientras los hombres lucían trajes al estilo inglés, con chaleco y saco.

    Con la llegada de los años 20 y 30, Bogotá empezó a experimentar una modernización en su vestuario. Las vitrinas de tiendas por departamentos como La Oriental o Sears mostraban prendas inspiradas en la elegancia inglesa, mientras las mujeres de clase alta se dejaban seducir por vestidos brillantes y los hombres mantenían una imagen conservadora.

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    El siglo XX trajo consigo una serie de transformaciones sociales que también se reflejaron en la ropa. En los años 40 y 50 predominó la silueta ajustada y femenina del estilo francés, aunque episodios como el Bogotazo marcaron un retorno a lo sencillo. En los 60 y 70, la juventud rompió las reglas con jeans de bota campana, blusas sueltas y una moda influenciada por el movimiento hippie.

    Los 80 y 90 fueron décadas de contraste. hombreras, chaquetas de mezclilla, minifaldas y brillos marcaron una estética influenciada por el rock y la televisión. Con el cambio de milenio, la ciudad adoptó un estilo más global e individualista, en el que convivían los pantalones descaderados con prendas unisex y looks urbanos más relajados.

    El clima como diseñador invisible

    A más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, Bogotá impone su propio código climático. Las variaciones de temperatura y las lluvias intermitentes han hecho que la funcionalidad sea una regla de oro a la hora de vestir. Por eso, los bogotanos suelen combinar materiales térmicos, chaquetas impermeables y calzado resistente con piezas de diseño que aportan color y estilo.

    Esta relación entre clima y moda ha impulsado una estética urbana en la que lo útil no está reñido con lo bello. El resultado: una ciudad donde el paraguas es tan esencial como una buena chaqueta, y donde cada prenda cuenta una historia de adaptación.

    Sostenibilidad e inclusión

    En los últimos años, Bogotá se ha consolidado como un laboratorio de innovación textil. Diseñadores emergentes, marcas independientes y colectivos creativos han impulsado una transformación hacia una moda más consciente, basada en la sostenibilidad, el reciclaje y el consumo responsable.

    Frente a los impactos de la moda rápida, estos nuevos creadores apuestan por materiales reciclados, procesos éticos y una producción más humana. Además, la inclusión ha ganado espacio en pasarelas y colecciones donde se muestran cuerpos, edades y estilos diversos, rompiendo los antiguos estereotipos de belleza.

    Cuando la moda cuenta historias

    En Bogotá, la moda no se limita a los desfiles. Es también una forma de contar quiénes somos. Diseñadores locales reinterpretan símbolos de las culturas indígenas, afrodescendientes y campesinas, fusionándose con influencias globales. Así, cada prenda se convierte en un testimonio del mestizaje cultural de la capital.

    Las calles bogotanas funcionan como pasarelas espontáneas donde se cruzan estilos, generaciones y narrativas. Desde los textiles andinos hasta las chaquetas urbanas, la moda capitalina demuestra que en esta ciudad vestirse es, al mismo tiempo, protegerse del clima y expresar una identidad múltiple, cambiante y profundamente bogotana.

    *Contenido financiado por el Fondo Único de TIC.

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