Natalia Santa: la cotidianidad bogotana convertida en personajes de sus películas

Desde el Club Lasker hasta las calles del centro, Natalia Santa cuenta en Artescopio cómo Bogotá ha moldeado los personajes y relatos de su filmografía.

Natalia Santa

El cine contemporáneo colombiano tiene sello bogotano. La directora y guionista Natalia Santa ha construido una de las miradas más particulares de la industria con películas como ‘La defensa del dragón’ y ‘Malta’, donde la ciudad deja de ser un lugar donde sucede la trama y se convierte en un personaje que revela las contradicciones de quienes la habitan.

Su relación con la capital comenzó desde la infancia, cuando vivió gran parte de sus primeros años en el centro de la ciudad.

“Para mí Bogotá es esencial en mis películas porque moldea el carácter de los personajes, porque yo creo que el bogotano tiene una forma muy específica de estar en el mundo. Es una ciudad que habita lo interno, en la que las cosas se guardan más, se dicen menos, es menos verbal”, contó la artista.

Aquellas experiencias, sumadas a su posterior formación en literatura y su recorrido por espacios culturales como la Cinemateca y el Museo de Arte Moderno de Bogotá, terminaron convirtiéndose en una fuente constante de inspiración para su trabajo creativo.

Bogotá como fuente de inspiración cinematográfica

Para Natalia Santa, Bogotá es una ciudad imposible de ignorar. Sus contrastes sociales, culturales y urbanos han marcado profundamente las historias que decide contar.

“Yo empecé a escribir para audiovisual desde la universidad porque mi mamá es libretista y empecé a ayudarle muy temprano a mi mamá en sus en sus series y novelas y lo que ella escribía, comedias, pero nunca pensé realmente en dedicarme a eso, a la escritura por audiovisual”, contó la artista.

NATALIA SANTA

Además, destaca que la capital concentra múltiples realidades en un mismo espacio. La convivencia entre riqueza y pobreza, tradición y modernidad, belleza y deterioro, convierte a Bogotá en un escenario ideal para explorar la condición humana.

Le puede interesar: La Gata Cirko: la compañía que ayudó a consolidar el circo contemporáneo en Bogotá

De ‘La defensa del dragón’ a ‘Malta’

Las películas de Natalia Santa nacen de observaciones cotidianas y personajes que encuentra en Bogotá.

‘La defensa del dragón’, por ejemplo, surgió a partir de las fotografías que su esposo, Iván Herrera, realizó durante años en el centro de la ciudad, retratando espacios tradicionales que parecen resistirse al paso del tiempo.

“A partir de estas diferentes series de fotos, empiezo yo a crear los personajes de ’La defensa al dragón’, que son tres hombres maduros que pasan sus días jugando ajedrez en el Club Lasker. Son personajes marcados por la nostalgia, la soledad y una dignidad que permanece intacta pese al desgaste de los años”, comentó.

NATALIA SANTA

Así mismo, la artista destaca que enfrentarse por primera vez a la dirección de un largometraje fue un proceso complejo en el que el guión se convirtió en su principal herramienta para ganar confianza y encontrar su propia voz detrás de la cámara.

Esa exploración de personajes atravesados por conflictos íntimos continuó en ‘Malta’, una película construida a partir de la imagen de una joven que imagina otras vidas mientras sueña con abandonar el país.

En ambas películas, la ciudad deja de ser un simple escenario para convertirse en un reflejo de las emociones, deseos y contradicciones de quienes la habitan.

Lea también: Carmen Gil Vrolijk: la artista que convirtió la tecnología en una herramienta para contar historias desde Bogotá

Una mirada distinta sobre Bogotá

Natalia Santa considera que el cine tiene la capacidad de encontrar lo extraordinario en lo aparentemente ordinario. Por eso, gran parte de su obra se enfoca en personajes comunes, alejados de los grandes acontecimientos, pero atravesados por conflictos universales.

Su cine propone una Bogotá observada desde la clase media, desde los espacios cotidianos y desde las historias mínimas que construyen la vida de millones de personas.

“Siento que en lo cotidiano se pueden ver dramas o conflictos únicos, si tú moldeas a tus personajes de una manera en que resultan tan particulares y únicos, no se van a parecer a nadie más, sus dramas se vuelven extraordinarios”, concluye la artista.

También te puede interesar

Signos en red